El Plan contempla 10 proyectos estratégicos y la participación activa de empresas tractoras, pymes, centros tecnológicos y agentes del sector. El sector de la alimentación y la gastronomía representa más del 10% del PIB vasco y genera más de 133.000 empleos.
El Gobierno Vasco ha presentado el 24 de noviembre el ‘Plan Estratégico de Gastronomía y Alimentación de Euskadi 2030’ (PEGA 2030), una hoja de ruta que marca el futuro del sector alimentario y gastronómico vasco para la próxima década.
10 proyectos para transformar el sector
La principal novedad de PEGA 2030 son los 10 proyectos estratégicos que materializan las prioridades del plan y que se articulan en torno a cuatro grandes ejes: rentabilidad, competitividad, sostenibilidad y catalizadores de crecimiento. Entre ellos destacan:
BIDERATU: entorno normativo y financiero óptimo.
DIGITALIZA: transformación digital e industria 4.0.
BERTAN+: marketing avanzado y relanzamiento de la cadena alimentaria.
IKERBAT: innovación tecnológica y desarrollo de producto.
KANPO: expansión internacional del Euskadi gastronómico.
IRAUN: descarbonización y economía circular del sector.
BATURA: consolidación y cooperación empresarial alimentaria.
TALDE: atracción, desarrollo y relevo generacional de talento.
SENDO: resiliencia de suministro y gestión de riesgos.
ELIKAHUB: infraestructuras compartidas y hubs de innovación.
Estos proyectos se conciben como oportunidades de colaboración a nivel de país, con la participación activa de empresas tractoras, pymes, centros tecnológicos y agentes del sector, y se regirán por planes de negocio y exigencia de resultados.
Un sector estratégico para Euskadi
El sector de la alimentación y la gastronomía representa más del 10% del PIB vasco y genera más de 133.000 empleos, consolidándose como uno de los pilares industriales y culturales de Euskadi. Entre 2020 y 2024, el valor añadido bruto del sector ha crecido un 30%, el número de empresas activas un 3,6% y las exportaciones más de un 10%.
PEGA 2030 responde a los retos de futuro: transformación del consumo, cambio demográfico, digitalización, transición hacia modelos sostenibles y competencia global. El plan apuesta por la simplificación administrativa, la mejora de la competitividad, el fortalecimiento de las marcas vascas, la atracción de talento, el impulso al relevo generacional y el fomento de la I+D+i, junto a la creación de una ventanilla única sectorial.
Gobernanza y visión compartida
El plan se desarrollará bajo un modelo de gobernanza público-privada, abierto y colaborativo, que integra a todos los agentes del ecosistema agroalimentario: productores, empresas, asociaciones, centros tecnológicos, universidades y administraciones. La estructura de coordinación contará con un Comité de Seguimiento mixto y una Oficina de Gestión Técnica a cargo de HAZI.
El documento ha sido elaborado con la colaboración de AZTI y la participación de centenares de profesionales y empresas del sector. Tras su presentación, se abre un proceso de socialización con agentes sociales, económicos y empresariales para enriquecer el plan y dar forma a los proyectos estratégicos.
“La gastronomía y la alimentación son mucho más que economía: son parte de lo que somos, de cómo vivimos y de cómo queremos construir el futuro. Ese es nuestro reto. Y en este camino, avanzaremos juntos”, ha concluido la consejera Amaia Barredo.
