Además, reivindica la Declaración Galicia, aprobada a finales de octubre en Santiago de Compostela y que refleja la posición de la delegación española ante la propuesta del futuro Marco Financiero Plurianual 2028-2034 y un presupuesto claro y diferenciado para cada región.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, defendió el 10 de noviembre en Bruselas una mayor cogobernanza de las regiones en la planificación y gestión de los fondos europeos, así como un refuerzo de los recursos destinados al sector primario. Lo hizo en su condición de presidente de la delegación española del Comité Europeo de las Regiones (CdR).
Rueda realizó estas declaraciones tras una reunión organizada por el Ejecutivo gallego entre los representantes españoles de las comunidades autónomas y de las entidades locales en el CdR con eurodiputados españoles y el embajador representante permanente de España ante la Unión Europea, Marcos Alonso. El objetivo del encuentro fue poner en común el planteamiento de cara a la negociación del nuevo Marco Financiero Plurianual 2028-2034.
En este contexto, el presidente de la Xunta reivindicó la denominada Declaración Galicia, aprobada a finales de octubre en Santiago de Compostela, que refleja la posición de la delegación española ante la propuesta del futuro marco financiero. Según explicó, el documento recoge lo que desde el Comité de las Regiones consideran que debe ser tenido en cuenta en la renegociación del nuevo periodo presupuestario.
La Declaración Galicia plasma las demandas de las comunidades autónomas y de los entes locales de España, basadas en una verdadera gobernanza multinivel y en la defensa de que no se reduzcan los fondos gestionados de manera compartida entre la Unión Europea, el Estado y las regiones. En este sentido, Rueda agradeció la unidad mostrada por los representantes y expresó su deseo de que se mantenga a lo largo del proceso de negociación.
Entre las principales reclamaciones, el presidente de la Xunta subrayó la necesidad de contar con un presupuesto claro y diferenciado para cada región, así como la importancia de poder trabajar con previsión respecto a los fondos europeos. Defendió que la política de cohesión debe seguir siendo fundamental y advirtió de que no puede quedar en manos de cada Estado la decisión sobre el reparto de los fondos entre regiones y ayuntamientos.
Asimismo, Rueda consideró insuficientes los montantes propuestos para la Política Agraria Común (PAC) y la Política Pesquera Común (PPC). En el caso de la PAC, rechazó la nueva estructura planteada, al no garantizar la existencia de dos pilares de financiación diferenciados, uno destinado a ayudas directas y otro al desarrollo rural, como ocurre en la actualidad. En este sentido, reclamó que el sector primario sea tomado muy en serio en la nueva negociación del marco financiero.
