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La Junta de Andalucía ha solicitado al Gobierno central y a la Unión Europea nuevas medidas excepcionales para el sector agrario tras los daños provocados por el tren de borrascas. El Ejecutivo andaluz reclama ayudas ágiles, complementarias y coordinadas entre administraciones.

La Junta de Andalucía ha defendido que las ayudas destinadas al sector agrario por parte de las distintas administraciones deben ser “ágiles y complementarias” ante los daños ocasionados por el tren de borrascas que ha afectado a la comunidad durante la presente campaña agrícola.

El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, trasladó esta posición tras participar el 13 de febrero en una reunión con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y representantes de organizaciones agrarias y cooperativas en la Delegación del Gobierno en Sevilla, para abordar la situación del sector tras las lluvias.

Fernández-Pacheco subrayó la necesidad de coordinación entre administraciones —incluidas diputaciones y ayuntamientos— para que los recursos lleguen “cuanto antes”, y afirmó que el Gobierno andaluz está reformulando el Presupuesto de 2026 “de arriba abajo” para destinar fondos a la reconstrucción. También anunció una “flexibilización de máximos” en el ámbito de sus competencias.

Entre las medidas ya adoptadas figura la rebaja del porcentaje de rotación de cultivos con especies mejorantes del 50% al 25% en toda Andalucía para la campaña 2026, de modo que al menos ese porcentaje de la superficie presente un cultivo diferente al previo.

El consejero explicó que la Administración autonómica trabaja “a contrarreloj” para completar los informes de daños, con más de 900 trabajadores de las 60 Oficinas Comarcales Agrarias desplegados para evaluar los efectos caso por caso, en colaboración con las organizaciones agrarias.

Asimismo, consideró necesaria la activación de la reserva de crisis de la PAC, del Fondo de Contingencia del Estado y de fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. También mostró su confianza en que la Unión Europea sea “receptiva” ante la situación y valoró como “buena noticia” la próxima visita del comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen.

Un día antes, el 12 de febrero, el consejero presidió una mesa de interlocución agraria para analizar la situación del campo andaluz tras las borrascas. En ese encuentro, la Junta solicitó al Ministerio la adopción de nuevas medidas excepcionales y flexibilidades adicionales en los requisitos de las ayudas directas de la PAC.

Según los datos expuestos, la precipitación acumulada entre noviembre y enero fue, por término medio, un 83% superior a la media histórica, y el número de días de lluvia superó en un 43% los valores habituales. Las lluvias intensas y persistentes han provocado inundaciones de parcelas, encharcamientos prolongados, erosión del suelo y pérdidas de cosechas en sectores como cereales, leguminosas, hortícolas, viñedo, cítricos y olivar, además de daños en infraestructuras agrarias y explotaciones agrícolas, ganaderas y pesqueras.

En este contexto, la Junta ha solicitado flexibilidades en prácticas como la rotación de cultivos, la siembra directa y las cubiertas vegetales, así como en la ayuda asociada a la producción sostenible de proteínas de origen vegetal. También ha pedido que se inicien los trabajos para solicitar a la Comisión Europea una medida excepcional, conforme al artículo 221 del Reglamento (UE) 1308/2013, que permita conceder ayuda financiera de emergencia con cargo a la reserva agrícola de la Unión Europea, medida aplicada previamente en marzo de 2025.

 

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