Las denominaciones de origen refuerzan su estrategia ante un mercado inestable y en retroceso. El sector pide reorientar ayudas hacia la promoción y no hacia el aumento de producción. La asamblea también sirvió para incorporar a la Denominación de Origen La Gomera, elevando a 58 el número de entidades integradas.
Las denominaciones de origen del vino en España han intensificado su estrategia para hacer frente a un contexto marcado por la caída de la demanda y la incertidumbre del mercado. Reunidas en Madrid en la Asamblea Anual de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), el sector ha fijado como prioridad reforzar su capacidad de influencia y coordinación.
El plan de acción para 2026 se centra en cuatro ejes: mejorar la interlocución con las administraciones, fortalecer alianzas con otras organizaciones, afinar la detección de necesidades internas y ampliar la base de miembros. Todo ello en un momento en el que las denominaciones buscan adaptarse a un escenario cada vez más complejo.
Uno de los puntos clave del encuentro ha sido la posición común sobre el denominado “Paquete Vino” de la Unión Europea. Aunque se valora positivamente el nuevo marco de ayudas, las denominaciones consideran que su aplicación en España debe corregirse. Reclaman más recursos para promoción y enoturismo, frente al peso actual de las medidas orientadas a reestructurar viñedos, que en la práctica pueden incentivar una mayor producción en un mercado saturado.
El diagnóstico del sector es claro: el problema no es producir más, sino vender mejor. En este sentido, las denominaciones apuestan por reforzar la comunicación y la presencia en mercados, tanto nacionales como internacionales, como vía para sostener la rentabilidad.
La reunión contó con la participación de representantes del Ministerio de Agricultura, que destacaron el papel de las denominaciones como motor del sector y defendieron la continuidad del sistema de ayudas. Sin embargo, el contraste entre el respaldo institucional y las demandas del sector refleja la tensión existente sobre cómo afrontar la actual crisis.
La asamblea también sirvió para incorporar a una nueva denominación a la organización, la Denominación de Origen La Gomera, procedente de las Islas Canarias, elevando a 58 el número de entidades integradas. Un crecimiento que refuerza la representatividad del colectivo, pero que no oculta los desafíos de fondo a los que se enfrenta el vino español.
