Las asociaciones agrarias europeas celebran la aprobación definitiva del reglamento sobre Nuevas Técnicas Genómicas (NGT), que permitirá acelerar el desarrollo de variedades vegetales más resistentes y adaptadas al cambio climático. La atención se centra ahora en la puesta en marcha de la normativa por parte de la Comisión Europea.
El Parlamento Europeo ha aprobado de forma definitiva el Reglamento sobre Nuevas Técnicas Genómicas (NGT), culminando un proceso legislativo que abre la puerta a una nueva generación de variedades vegetales para la agricultura europea.
La organización agraria Copa y Cogeca ha valorado positivamente la decisión, al considerar que el nuevo marco facilitará el desarrollo de cultivos con una mayor resistencia a plagas y enfermedades, mejor adaptación a fenómenos climáticos como la sequía y las altas temperaturas, así como una mayor estabilidad productiva.
Según las entidades representativas del sector agrario europeo, el acceso a variedades con mejores prestaciones resulta clave en un contexto marcado por crecientes desafíos climáticos, medioambientales y de mercado. En este sentido, destacan que la innovación genética puede contribuir a reforzar la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y la competitividad de la agricultura comunitaria.
Con el proceso legislativo ya concluido, la siguiente fase recaerá en la Comisión Europea, encargada de elaborar los actos de ejecución, las directrices y el código de conducta necesarios para la aplicación práctica de la normativa.
Copa y Cogeca han reclamado que este trabajo se desarrolle de forma ágil, pragmática y basada en criterios científicos, con la participación de agricultores, cooperativas, obtentores vegetales y el conjunto de la cadena agroalimentaria.
La nueva regulación podría estar plenamente operativa en un plazo de dos años. Por ello, las organizaciones consideran prioritario avanzar cuanto antes en la legislación secundaria para aportar seguridad jurídica y facilitar que las innovaciones lleguen al sector productor en el menor tiempo posible.
Para Copa y Cogeca, la aprobación parlamentaria supone un hito para la agricultura europea. El reto pasa ahora por desarrollar las herramientas normativas necesarias para que los agricultores puedan acceder a las nuevas variedades y aprovechar el potencial de esta tecnología.
