La compañía Bodegas Emilio Moro cerró 2025 con un crecimiento del 2% respecto al ejercicio anterior y prevé destinar 40 millones de euros hasta 2029 a la transformación de su bodega en Ribera del Duero. La firma recibió además 15.197 visitantes durante el año.Bodegas Emilio Moro cerró el ejercicio 2025 con un crecimiento del 2% respecto al año anterior, en un contexto marcado por la incertidumbre en el sector vitivinícola. La compañía atribuye esta evolución a la actividad desarrollada en Ribera del Duero y al refuerzo de su proyecto en El Bierzo, una región que ha ganado peso dentro de su estrategia de crecimiento.
La apuesta por El Bierzo continúa consolidándose como uno de los principales ejes de desarrollo de la bodega. A los vinos elaborados con la variedad godello —Polvorete, El Zarzal y La Revelía— se ha sumado Bestizo, el primer vino de mencía de la compañía, reforzando su presencia en la denominación de origen leonesa.
En el ámbito internacional, la empresa mantuvo su actividad en mercados considerados estratégicos como México, Estados Unidos y Suiza, al tiempo que sigue explorando oportunidades de crecimiento en Asia, una de las regiones donde concentra sus expectativas de expansión futura.
Uno de los pilares de la actividad de la bodega durante 2025 fue el enoturismo. Las instalaciones recibieron un total de 15.197 visitantes, una cifra con la que la compañía refuerza su posicionamiento como destino enoturístico tanto para el mercado nacional como para el internacional.
La principal apuesta inversora de la firma se centra en la remodelación integral de su bodega en Ribera del Duero. El proyecto contempla una inversión estimada de 40 millones de euros hasta 2029 y busca transformar las instalaciones en un espacio orientado al enoturismo, la divulgación de la cultura del vino y las experiencias inmersivas.
Según la compañía, la iniciativa pretende además impulsar el desarrollo rural, reforzar la sostenibilidad y contribuir a la dinamización económica del entorno. Dentro de su estrategia medioambiental, la bodega destaca actuaciones como la plantación de 2.000 árboles, la reducción del consumo de cartón y papel y la utilización de botellas más ligeras.
Con estos resultados, Bodegas Emilio Moro afronta una nueva etapa marcada por la expansión de sus proyectos en Ribera del Duero y El Bierzo, el desarrollo internacional y una apuesta creciente por el enoturismo como vía de diversificación y generación de valor.
