La Junta de Castilla y León ha presentado un paquete de quince compromisos para reforzar la competitividad del sector agrario, con medidas dirigidas a mejorar la rentabilidad de las explotaciones, reducir la burocracia, impulsar la modernización de regadíos y facilitar el acceso a la financiación.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha presentado en las Cortes de Castilla y León la hoja de ruta de su departamento para la XII Legislatura, articulada en quince compromisos orientados a responder a las principales demandas del sector agrario y del medio rural.
Uno de los principales ejes del programa es el apoyo a la rentabilidad de las explotaciones mediante nuevas herramientas de financiación. La Junta mantendrá el Instrumento Financiero del Plan Estratégico de la PAC, con una dotación de 26 millones de euros en garantías que permitirá movilizar hasta 200 millones de euros en préstamos preferentes. Además, prevé bonificar íntegramente los intereses de los préstamos destinados a jóvenes que se incorporen por primera vez a la actividad agraria o ganadera.
La simplificación administrativa constituye otro de los pilares del plan. El Ejecutivo autonómico revisará procedimientos para eliminar trámites, reducir los plazos de ayudas y autorizaciones, publicar con antelación los calendarios de convocatorias y reforzar la atención presencial en las oficinas agrarias. Asimismo, defenderá que el Cuaderno Digital de Explotación tenga carácter voluntario y no obligatorio.
En materia de política agraria, Castilla y León defenderá una PAC posterior a 2027 con mayor presupuesto, menos carga burocrática y orientada prioritariamente al agricultor y ganadero profesional. Dentro de esa estrategia, la Junta sitúa al viñedo entre los sectores estratégicos que considera prioritarios para la comunidad, junto a otras producciones agrícolas y ganaderas.
El programa reserva un papel destacado a la modernización de regadíos, con el compromiso de transformar o modernizar 30.000 hectáreas durante la legislatura. Las actuaciones incorporarán sistemas de automatización, control remoto, sensores y riego de precisión con el objetivo de optimizar el uso del agua, reducir los costes energéticos y favorecer cultivos de mayor valor añadido.
La Junta también se compromete a declarar de utilidad pública 150.000 nuevas hectáreas de concentración parcelaria para agilizar la reordenación de explotaciones y mejorar su competitividad. A ello se suma el mantenimiento de una dotación de 15 millones de euros para seguros agrarios en 2026 y el refuerzo del papel del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL) en la transferencia de innovación al sector.
El plan contempla además el impulso de las figuras de calidad diferenciada y del cooperativismo agroalimentario, así como medidas relacionadas con la sanidad animal y la protección de la ganadería, dentro del conjunto de actuaciones previstas para esta legislatura.
