El regreso de las vacaciones modifica significtivamente los hábitos de compra, con fuertes aumentos de productos básicos. ASEDAS destaca además el peso del canal online, utilizado en este periodo por la mitad de los consumidores que habitualmente compran alimentación por Internet.
La vuelta a las rutinas laborales y escolares supone también el regreso a una cocina más estructurada y a platos tradicionales, frente al consumo más informal propio de los meses de verano. Este cambio se refleja especialmente en las legumbres, cuya demanda aumenta alrededor de un 36% en septiembre.
Todavía mayor es el incremento registrado por algunas verduras utilizadas en preparaciones templadas, como las diferentes variedades de coles, que pueden superar el 50%. La patata, otro de los productos habituales en la cesta de la compra, aumenta su demanda un 15%.
También crece el consumo de otros productos básicos. Las harinas y sémolas avanzan un 14%; el azúcar, un 12%; y la leche líquida, un 4%. En el caso del aceite, el incremento medio se sitúa en el 2%, aunque el de girasol alcanza el 6%.
El regreso a platos más elaborados se traslada igualmente a los productos frescos. El consumo de carne aumenta alrededor de un 10%, mientras que el pescado fresco y congelado registra un crecimiento del 5,5%.
El cambio de temporada tiene un efecto especialmente acusado en las frutas. Las variedades propias del verano dejan paso a mandarinas tempranas, uvas y peras, cuyo consumo experimenta incrementos superiores al 100% de media.
La compra online, ligada al regreso a casa
La vuelta de las vacaciones tiene también un efecto directo sobre el comercio electrónico de alimentación. La mitad de los consumidores que utilizan habitualmente este canal realizan compras online coincidiendo con su regreso a casa.
Se trata, además, de pedidos especialmente vinculados a la reposición de despensas y frigoríficos después de las vacaciones. El consumidor busca coordinar su regreso con la recepción de una compra abundante, en la que tienen un peso importante los productos pesados, evitando así tener que realizar una primera gran compra en el establecimiento.
Los cambios de consumo no se limitan a la alimentación. La demanda de productos de droguería aumenta un 3,6% en septiembre y la de perfumería, un 2%. El incremento más elevado corresponde a los complementos dietéticos, cuyo consumo crece un 65% con la recuperación de las rutinas después del verano.

