Los 22 países de la Comunidad Iberoamericana han adoptado la Declaración de Córdoba, que establece líneas comunes de actuación en seguridad alimentaria, producción sostenible, innovación, gestión del agua, comercio, sanidad vegetal y animal, pesca y relevo generacional.
El acuerdo ha sido alcanzado en la XII Conferencia Iberoamericana de Ministras y Ministros de Agricultura y Pesca, celebrada en Córdoba, y plantea reforzar la coordinación entre los países ante los cambios que afectan a los sistemas agroalimentarios y a los mercados internacionales.
La Declaración de Córdoba contempla una mayor cooperación regional en seguridad alimentaria y nutricional, con especial atención a la coordinación entre los Estados y los organismos internacionales especializados. En este ámbito, los países reconocen los trabajos desarrollados por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) para elaborar una Estrategia de Seguridad Alimentaria y Nutrición para la región.
Otro de los ejes del acuerdo es el impulso de una producción agroalimentaria sostenible y de la innovación y la digitalización como instrumentos para mejorar la productividad. La gestión del agua figura igualmente entre las áreas de colaboración, junto con la incorporación de tecnología y conocimiento a las actividades agrarias y pesqueras.
En materia comercial, los países se comprometen a reforzar la cooperación ante la volatilidad de los mercados y las tensiones que afectan al suministro de alimentos. La declaración incluye también la cooperación sanitaria y fitosanitaria para prevenir riesgos que puedan afectar a la salud humana, animal y vegetal y facilitar los intercambios agroalimentarios.
El relevo generacional y la participación de las mujeres en el sector agroalimentario forman asimismo parte de los ámbitos recogidos en el documento, que plantea avanzar en la creación de oportunidades en las zonas rurales y costeras.
Los acuerdos afectan a una comunidad formada por cerca de 700 millones de habitantes. Los países iberoamericanos cuentan con un peso relevante en la producción y el comercio mundial de alimentos, por lo que la declaración vincula la cooperación regional con la seguridad alimentaria y la estabilidad de los mercados internacionales.
La reunión de Córdoba congregó a una veintena de delegaciones nacionales, además de Filipinas y Japón como observadores asociados y representantes de organismos internacionales como la FAO, CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
La Declaración de Córdoba se incorporará al proceso preparatorio de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, prevista para noviembre en Madrid.
