La Junta ha solicitado por segunda vez al Gobierno una modificación de los módulos del IRPF para el ejercicio 2025. La petición incluye una reducción del 35 % para las producciones agrícolas y del 45 % para las forestales.
La Junta de Andalucía ha solicitado al Gobierno central, por segunda vez, una rectificación de la orden del Ministerio de Hacienda que regula los índices de rendimiento neto en el régimen de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para el ejercicio 2025.
La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural reclama una reducción de, al menos, el 35 % en los módulos del IRPF para todas las producciones agrícolas de Andalucía, con el objetivo de minimizar el impacto económico sobre las explotaciones agrarias y adaptar la fiscalidad a la situación productiva del sector.
Según la Junta, el año 2025 ha estado marcado por una sucesión de circunstancias excepcionales de carácter climático, fitosanitario y económico que han provocado descensos de rendimiento y una pérdida significativa de rentabilidad en numerosas explotaciones agrícolas y ganaderas.
La administración andaluza reitera además la necesidad de aplicar una reducción del 45 % para las producciones forestales, al considerar que han estado especialmente expuestas a condiciones adversas. Entre los sectores afectados cita la remolacha azucarera, los cereales, las producciones hortícolas y las flores y plantas ornamentales.
Entre las propuestas planteadas figura también una reducción adicional en la provincia de Jaén y una rebaja específica para el olivar, con una disminución del índice de rendimiento neto de 0,26 a 0,12. La Junta justifica esta petición al considerar que determinadas comarcas y municipios de Granada han quedado excluidos de las ayudas por borrascas y tampoco cuentan con una reducción de los módulos.
En el caso de la aceituna de mesa, la propuesta plantea reducir el índice de rendimiento neto de 0,26 a 0,14 en aquellos municipios con mayor peso de esta producción.
Desde la Consejería lamentan que el Gobierno no haya atendido las peticiones trasladadas desde Andalucía y que hayan tenido que reiterar las solicitudes sector por sector. La Junta considera que la situación del campo andaluz es preocupante y defiende la necesidad de respaldar a un sector que califica de estratégico.
