Las principales organizaciones del sector vitivinícola de España, Francia e Italia han reclamado a sus gobiernos y a la Comisión Europea que el vino siga siendo una prioridad en la próxima Política Agrícola Común (PAC). El sector advierte de que reducir el presupuesto o introducir la cofinanciación por parte de los Estados miembros pondría en riesgo la competitividad y la unidad del mercado europeo.
Las organizaciones representativas del sector vitivinícola de España, Francia e Italia han hecho un frente común para defender el mantenimiento de un apoyo específico al vino en la futura Política Agrícola Común (PAC). La petición se produjo durante la reunión anual del Grupo de Contacto celebrada los días 30 de junio y 1 de julio en Irouléguy (Francia), donde las entidades analizaron los principales desafíos que afronta la vitivinicultura europea.
En el comunicado conjunto, las asociaciones coinciden en que el sector atraviesa un momento especialmente complejo, marcado por el impacto del cambio climático sobre las cosechas, la desaceleración del consumo mundial, la inestabilidad de los mercados de exportación y del contexto geopolítico, el incremento de los costes de producción y la necesidad de reducir la carga administrativa que soportan las empresas.
Ante este escenario, las organizaciones consideran imprescindible que la próxima PAC mantenga un presupuesto suficiente para el sector vitivinícola y rechazan que las ayudas pasen a ser cofinanciadas por los Estados miembros. A su juicio, esta medida podría generar diferencias entre países, fragmentar el mercado único y debilitar la competitividad del vino europeo.
El sector defiende que los instrumentos actualmente vigentes, reforzados recientemente a través del denominado «paquete del vino», deben integrarse en el nuevo marco financiero plurianual 2028-2034. Asimismo, reclama un periodo transitorio que permita dar continuidad a la intervención sectorial vitivinícola mientras entra en vigor la nueva PAC.
Las asociaciones también respaldan las iniciativas de simplificación administrativa impulsadas por la Comisión Europea y valoran positivamente el trabajo desarrollado por el comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, especialmente en cuestiones como la desalcoholización y el etiquetado digital, cuya aplicación práctica consideran prioritaria.
En materia de salud pública, el comunicado recuerda que el vino forma parte de la cultura y del patrimonio de numerosos territorios europeos y defiende que su consumo moderado es compatible con un estilo de vida saludable. Al mismo tiempo, el sector reafirma su apoyo a las políticas dirigidas a combatir el consumo abusivo de alcohol y apuesta por seguir promoviendo un consumo responsable.
Por parte de España participaron en el encuentro la Federación Española del Vino (FEV), la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), Cooperativas Agro-alimentarias de España, ASAJA, COAG, UPA, Unión de Uniones y la Asociación Empresarial Vinos de España (AEVE), junto a las principales organizaciones representativas de Francia e Italia.
