La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas ha elaborado nuevas guías para ayudar a las empresas a cumplir la Ley 1/2025. Entre ellas destaca un documento específico dirigido al sector de bebidas con pautas prácticas de actuación.
Para facilitar la implantación de los planes obligatorios que establece la Ley.1/2025, la FIAB junto al Instituto Cerdá y con la colaboración del MAPA, ha desarrollado una serie de guías de prevención del desperdicio alimentario.
Estas guías, de carácter transversal y sectorial, ofrecen directrices metodológicas, ejemplos y recursos técnicos para que las empresas puedan identificar los puntos críticos en sus procesos, fijar objetivos de reducción y aplicar medidas correctoras o preventivas adaptadas a su actividad. Además, incorporan recomendaciones voluntarias que amplían el marco legal con el objetivo de fomentar la innovación y la mejora continua.
Entre los documentos elaborados, destaca una guía específica para el sector de bebidas, concebida como una herramienta práctica para reducir el desperdicio a lo largo de toda la cadena de valor, desde la producción hasta el consumo.
El documento define el desperdicio alimentario como la eliminación de productos aptos para el consumo y lo diferencia de las pérdidas que se producen en fases previas. En el caso de las bebidas, identifica como causas habituales los problemas en los procesos de transformación y envasado, la acumulación de stock, las retiradas comerciales o la cercanía a la fecha de consumo preferente.
La guía también detalla los principales puntos críticos del sector, como los errores en producción, los fallos en el envasado o las incidencias logísticas y comerciales, y plantea la necesidad de cuantificar el desperdicio mediante herramientas como registros internos, observación en planta o mediciones directas.
En este contexto, se establece que los planes de prevención deben ser documentos estratégicos que incluyan objetivos medibles, medidas preventivas, sistemas de seguimiento y recursos asignados, con el fin de reducir el desperdicio y mejorar la eficiencia en el uso de los recursos.
Entre las medidas propuestas se incluyen ajustes en la producción para evitar excedentes, mejoras en el mantenimiento de equipos, optimización del almacenamiento y la logística o la revisión del etiquetado y los formatos para alargar la vida útil de los productos.
Asimismo, cuando no sea posible evitar el desperdicio, la guía plantea priorizar la redistribución y el aprovechamiento de los excedentes mediante donaciones, reutilización o valorización, siguiendo la jerarquía establecida en la normativa.
Desde FIAB subrayan que esta iniciativa forma parte de su compromiso con la sostenibilidad y la economía circular, ofreciendo al sector herramientas que sirvan de referencia para la implantación de los planes exigidos por la ley y para avanzar en una gestión más eficiente de los alimentos.
Guía sector bebidas en este enlace
