La organización agraria Unión de Uniones reclama medidas urgentes para ajustar el potencial productivo del viñedo y evitar nuevas dificultades económicas en las explotaciones.
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha reclamado la puesta en marcha urgente de un plan de arranque definitivo de viñedo con criterios sociales que permita ajustar la superficie vitícola y contribuir a aliviar la crisis que atraviesa el sector productor desde hace años.
La organización considera prioritario consensuar tanto las condiciones de acceso a este plan como los criterios de prioridad para su aplicación. Advierte además de que los retrasos en la entrada en vigor de la normativa comunitaria y la posibilidad de una próxima cosecha abundante podrían incrementar las disponibilidades de vino y mosto, presionando a la baja los precios de la uva y del vino en origen y poniendo en riesgo la continuidad de numerosas explotaciones.
En el plano económico, Unión de Uniones sostiene que la ficha financiera de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV), dotada con 202,14 millones de euros, debe destinarse a viticultores y agentes que deseen mantener su actividad en el sector.
La organización compara esta situación con la de Francia, donde se han movilizado 250 millones de euros durante 2025 y 2026 para el arranque de alrededor de 60.000 hectáreas de viñedo mediante fondos estatales, además de 40 millones de euros para destilación de crisis procedentes de la reserva de crisis comunitaria.
Asimismo, defiende que la futura Intervención Sectorial Vitivinícola mantenga niveles de financiación al menos similares a los actuales y rechaza la cofinanciación del 30 % por parte de los Estados miembros contemplada en los borradores de la PAC 2028-2034 para estas intervenciones.
Por otro lado, Unión de Uniones asegura haber constatado una tendencia de reducción de la demanda de uva por parte de bodegas en distintas denominaciones de origen, entre ellas Rías Baixas, Ribera del Duero y Cava, en un contexto marcado por expectativas de elevada producción.
La organización atribuye esta situación a la consolidación del descenso del consumo de vino tanto en la Unión Europea como en otros mercados internacionales y reclama medidas adicionales que complementen el denominado Paquete Vino.
Finalmente, también ha alertado sobre presuntas prácticas fraudulentas relacionadas con la sustitución de alcoholes vínicos por alcoholes de otros orígenes y ha pedido un refuerzo de los controles administrativos tanto en este ámbito como en la producción de mostos.
