La vendimia se encuentra ya generalizada en la D.O.Ca. Rioja, con una rápida acumulación de azúcares, descenso de la acidez y una evolución favorable de la madurez fenólica, de acuerdo con el sexto y último boletín de maduración del Consejo Regulador.
Las elevadas temperaturas registradas durante los primeros días de septiembre han acelerado la maduración de la uva en Rioja. El grado alcohólico probable ha experimentado un notable incremento durante la última semana, prolongando la tendencia observada a lo largo de la campaña y con valores especialmente elevados en la variedad graciano.
El peso medio de la baya se mantiene, en términos generales, en niveles similares a los de la semana anterior o ligeramente inferiores, una evolución relacionada con las altas temperaturas. La viura constituye la excepción, al registrar un ligero aumento del peso.
Los análisis muestran también un descenso generalizado de la acidez total y una reducción significativa del ácido málico, mientras el pH continúa su tendencia ascendente. Por su parte, los indicadores de madurez fenólica —IPT, antocianos e intensidad colorante— han evolucionado favorablemente durante la última semana.
El estado sanitario del viñedo continúa siendo, en general, muy bueno, aunque se mantiene la atención sobre las parcelas que han sufrido mayor estrés hídrico y térmico y sobre la evolución de la acidez, el ácido málico y el pH en las uvas todavía pendientes de recoger.
Las previsiones meteorológicas son favorables para la fase final de la vendimia. La llegada de temperaturas nocturnas más bajas puede contribuir a una evolución positiva de la madurez fenólica de los viñedos que aún permanecen sin vendimiar.
