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Los mayores de 65 años representan ya el 21% de la población española y podrían alcanzar el 30% en las próximas décadas, una evolución demográfica que está condicionando la oferta y los servicios de la distribución alimentaria, según manifiesta ASEDAS.

El envejecimiento de la población está convirtiendo a los consumidores de mayor edad en un colectivo cada vez más relevante para la distribución alimentaria. Sus preferencias se concentran especialmente en la proximidad de los establecimientos, la atención personal, la accesibilidad, la posibilidad de realizar una compra completa y el ahorro.

El supermercado cercano constituye uno de sus principales puntos de referencia para adquirir alimentos y productos de higiene personal y del hogar. Esta importancia de la proximidad se acentúa en las zonas rurales, donde la existencia de establecimientos independientes, comercio asociado y franquiciado permite realizar la compra cotidiana sin necesidad de desplazarse fuera del municipio.

Junto a la cercanía, los consumidores mayores valoran los canales tradicionales de atención frente a una relación exclusivamente digital. La ayuda durante la compra, la atención telefónica y la entrega a domicilio figuran entre los servicios dirigidos específicamente a este colectivo.

La accesibilidad física es otro de los factores que está modificando los establecimientos. Más de 10.500 tiendas, alrededor del 40% de la red, han sido renovadas durante los últimos cinco años, con la eliminación de barreras arquitectónicas y la incorporación de espacios más amplios y adaptados a personas con dificultades de movilidad.

Las preferencias alcanzan también al propio surtido. Los supermercados están incorporando productos adaptados a las necesidades nutricionales de los mayores y formatos ajustados a las cantidades que necesitan, además de platos preparados como alternativa para facilitar el consumo cotidiano.

El precio continúa siendo un elemento determinante. La posibilidad de elegir entre diferentes enseñas, marcas de fabricante y de distribución, junto con las promociones y los programas de fidelización, puede generar, de acuerdo con ASEDAS, ahorros de hasta el 25% anual en la cesta de la compra.

El crecimiento de este segmento anticipa además cambios relevantes para la distribución alimentaria. La combinación de proximidad y atención personal con nuevos formatos, servicios a domicilio y una oferta cada vez más segmentada será uno de los elementos que marcarán la adaptación de los supermercados a una población en la que los mayores tendrán un peso creciente.

Foto: La ilustración del artículo está creada con IA.

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