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Las ventas han pasado en estos 40 años de 1,2 millones de euros en 1982 a 60 millones de euros en 2021. La producción ha pasado de 200.000 botellas en 1982 a una producción de 1,2 millones de botellas en 2021. Los beneficios se han multiplicado desde los 400.000 euros en 1982 a los 30 millones de euros actualmente. El grupo facturó en 2021 un total de 60 millones de euros y obtuvo un EBITDA de 37 millones.

La familia Álvarez celebra este año el 40 aniversario de la compra de Vega Sicilia, firmada ante notario por David Álvarez el 15 de abril de 1982 en el restaurante Zalacaín, considerado en aquellos años el mejor y más deseado restaurante de España. Además, Tempos Vega Sicilia crea una nueva bodega en Galicia para elaborar blancos de Albariño.

Durante los tres años siguientes, Jesús Anadón Trullenque continuó como director técnico y director general de la bodega hasta su jubilación en 1985, siguiendo como consejero hasta su fallecimiento en 1992.

Pablo Álvarez (Bilbao, 1954), que estudió Derecho en Madrid, comenzó a ir a la bodega una vez por semana desde 1983 hasta qué en 1985, con la jubilación de Anadón, se hizo cargo de la Dirección General de Vega Sicilia. Ese mismo año nombró a Mariano García como director técnico de la bodega.

En estos 40 años, la familia Álvarez ha convertido Vega Sicilia en una familia de vinos únicos y reconocidos en todo el planeta, ha mejorado de forma indiscutible la calidad de esos vinos y ha recuperado gran parte de la viña que Eloy Lecanda, fundador de la bodega, plantó a mediados del siglo XIX. Ha creado cuatro nuevas bodegas (Alión en 1991, Oremus en 1993, Pintia en 2001 y Bodegas Benjamin de Rothschild-Vega Sicilia en 2009), y ha impulsado notablemente la expansión internacional del grupo. Vega Sicilia vendía en 1982 unas 200.000 botellas y exportaba a cinco países, y ahora el grupo puede producir en torno 1,5 millones de botellas al año entre todas sus bodegas en más de 140 países. Siempre en función de las cosechas y de las exigencias de la calidad del grupo.

Para alcanzar ese balance, la familia Álvarez ha invertido a lo largo de estos 40 años unos 300 millones de euros, forjando con esas inversiones, años de esfuerzo y mucha paciencia un grupo bodeguero familiar que reúne historia, tradición, artesanía, calidad, excelencia e innovación. Un grupo bodeguero que forma parte del club de las marcas globales del lujo y la artesanía.

Las ventas han pasado en estos 40 años de 1,2 millones de euros en 1982 a 60 millones de euros en 2021. La producción ha pasado de 200.000 botellas en 1982 a una producción de 1,2 millones de botellas en 2021. Los beneficios se han multiplicado desde los 400.000 euros en 1982 a los 30 millones de euros actualmente. El grupo facturó en 2021 un total de 60 millones de euros y obtuvo un EBITDA de 37 millones. Asimismo, el grupo invierte 5 millones de euros al año en la renovación y mantenimiento de los activos de sus bodegas.

Bodega y Viñedos Deiva

La compañía aprovechó el inicio de este 40 aniversario para anunciar la creación de su nueva bodega, que estará situada en las Rías Baixas (Galicia) para elaborar vinos blancos con uva Albariño, la clásica de la región. La bodega se construirá en Crecente y ya están compradas 24 hectáreas de viñedo y terrenos, fundamentalmente en Condado de Tea, en la parte alta del río Miño; en Salnés, en torno a Cambados, O Grove y Sanxenxo; y en el propio Crecente. La inversión será aproximadamente de unos 20 millones de euros entre viñedo y bodega.

La decisión de abrir una nueva bodega en Galicia fue tomada hace unos años al considerar que el Albariño es probablemente la gran variedad de vino blanco española y dado que la región de Rías Baixas tiene una personalidad única en España y en el mundo. Es una región histórica y singular donde ya hay excelentes productores; de esta forma la familia cumple el sueño de elaborar un gran vino blanco español.

La bodega elaborará dos vinos: Deiva, (de mayor producción), y Arnela, que será el blanco premium de la bodega. La primera cosecha de Deiva está prevista para 2023 ó 2024. El objetivo es alcanzar una producción total de 300.000 botellas con los dos vinos, siempre en función de la calidad de las cosechas.

La región, cuya Denominación de Origen fue creada en 1980, lleva más de mil años cultivando la variedad Albariño, autóctona de las Baixas. Según la propia DO, “nadie discute que los monjes cistercienses llegados a Galicia por el camino de Santiago, o bien acompañando a la dinastía de Borgoña venida a Galicia en el siglo XII, fueron los encargados de enseñarnos a cuidar las variedades aquí asentadas y a extraer de ellas su máxima expresión”

Celebración 40 aniversario

Además del anuncio de la nueva bodega, Tempos Vega Sicilia celebrará este aniversario con la edición de un libro conmemorativo sobre la gestión realizada a lo largo de estos 40 años por la familia Álvarez. El libro, que será editado por La Fábrica, está siendo preparado por el periodista y escritor Alfonso Armada y el fotógrafo Luis de las Alas.

Asimismo, la bodega pondrá a la venta, también a final de año, un total 100 cajas conmemorativas del 40 aniversario con 7 Mágnums de las últimas añadas de Vega Sicilia Único, Valbuena, Reserva Especial, Alión, Pintia, Macán y Petracs.

Expansión internacional

Uno de los grandes desafíos de la familia Álvarez al llegar a Vega Sicilia fue impulsar decisivamente su expansión internacional. Y como suele decir Pablo Álvarez: “El refrán de que el buen paño en el arca se vende es falso. Tienen que conocerte y, si no te conocen, no te compran. Y los vinos españoles desgraciadamente en los años 80 eran poco conocidos fuera de nuestras fronteras. En esas épocas no se veían bodegueros españoles por el mundo; eran sobre todo franceses e italianos. Después de estos 40 años puedo decir que el grupo tiene una dimensión internacional que nunca tuvo”.

En la década de los 80, 90 y principios del 2000, el grupo solamente contaba con una persona dedicada a la exportación. En aquel entonces se viajaba por todo el mundo y se pasaba cuatro o cinco meses al año fuera de España; eran exploradores que iban al fin del mundo a abrir mercados cuando viajar no era tan fácil, no había teléfonos móviles ni correo electrónico para modificar planes sobre la marcha; era toda una aventura.

Ese esfuerzo durante décadas y una inversión que desde hace años supera los 600.000 euros anuales en la promoción internacional han conseguido que Tempos Vega Sicilia exporte el 70% de su producción a más de 140 países.

El director Comercial y de Marketing de TVS, Ignacio de Saralegui, explica que en 1982 Vega Sicilia exportaba a cinco países, en 2015 Tempos Vega Sicilia exportaba a 80 países y actualmente a más de 140. “Actualmente”, añade, “exportamos el 70% de nuestra producción, tenemos contacto directo con nuestros más de 250 distribuidores repartidos por todo el mundo y hemos reforzado nuestro servicio de ventas y atención al cliente”.

En el mercado nacional, Tempos Vega Sicilia tiene 3.700 clientes y una lista de espera de 2.500 personas para obtener el cupo de la casa. Los clientes particulares son 2.700 y suponen el 10% de las ventas en España, mientras al resto va dirigido a la distribución (un 60%) y la hostelería (30%).

Prestigio

Todos las inversiones y esfuerzos realizados por la familia Álvarez en todos estos años han convertido a Tempos Vega Sicilia en un grupo respetado y admirado en todo el mundo como lo demuestran, en primer lugar, el interés de sus clientes, cada vez mayor, las excelentes puntuaciones que reciben, anualmente y desde hace muchos años, sus vinos por medios especializados nacionales e internacionales, la crítica de los grandes expertos, el interés de los coleccionistas más importantes del mundo y de las casas de subastas como Christie´s o Sothebys, o su participación en la Primum Familiae Vini, el club de las bodegas familiares más importante del mundo del que Pablo Álvarez es actualmente presidente.

A modo de ejemplo cabe resaltar la más importante cata realizada sobre Vega Sicilia en 2015 en Río de Janeiro. Uno de los grandes coleccionistas del mundo reunió durante tres días en el hotel Copacabana Palace, como suele hacer cada año con 40 personas, amigos y expertos, para catar, en este caso, 110 de vinos de Vega Sicilia. Fueron 76 añadas de Único (la más vieja de 1915) y 34 de Reserva Especial (la más vieja comercializada en 1952). Sorprende como cosechas de las añadas de 1910, 1920, 1930… sigan, muchas de ellas, todavía bebibles y vivas. Un lujo que demuestra el interés de los coleccionistas y el mercado internacional por la bodega española.

Decisiones trascendentales en Vega Sicilia

Pablo Álvarez fue destinado a Vega Sicilia en 1983 por decisión de su padre. Comenzó a ir con cierta frecuencia a la bodega, estableció una estrecha relación con Jesús Anadón (Director General durante 36 años) y en muy poco tiempo se enamoró del mundo del vino.

En 1985, tras la jubilación de Anadón, Pablo Álvarez fue nombrado director general de la bodega y en menos de dos años tomó las primeras decisiones trascendentales para Vega Sicilia: puso en marcha un plan para mejorar y recuperar la mayor parte del viñedo que plantó Eloy Lecanda en el siglo XIX y suprimió el uso de herbicidas y abonos químicos. El objetivo era que las bodegas fueran de cultivo orgánico y además puso en marcha en esos años una gran selección clonal de todas sus variedades.

En el año 1986 el grupo comienza a adquirir el viñedo para lo que sería cinco años más tarde Alión, tratando de crear un nuevo estilo de vino, más moderno frente al clasicismo de Vega Sicilia. Alión nació en 1991 con 31.900 botellas y ya en 1996 llegó a 300.000 botellas. La producción varía en función de la calidad.

Álvarez explica que el mundo del vino estaba muy atrasado en la década de los 80 en España: “Éramos el tuerto en el país de los ciegos. Vega Sicilia ya era muy avanzada en aquellas épocas pero tocaba renovarse, modernizarse, y así lo hicimos. Empezamos a recuperar todo el viñedo que Vega Sicilia tuvo en el siglo XIX, hicimos los primeros estudios de suelos y viñedos, ahora tenemos 24 clones de tempranillo diferentes y 16 tipos de suelos. El viñedo es la base y el gran patrimonio de Vega Sicilia. Y de cualquier gran vino. Esa es la clave”. La finca de Vega Sicilia (con un total de 1.000 hectáreas de terreno) tenía en 1982 solo 80 hectáreas de viñedo y ahora tiene 210 hectáreas, recuperando de esta forma el terreno originariamente dedicado al viñedo por el fundador de la bodega, Eloy Lecanda”.

Bodegas

El mismo año de la inauguración de Alión (1991), Jesús David Álvarez leyó en un periódico que Hungría quería privatizar las bodegas de Tokaj, la primera denominación de origen del mundo. No hubo dudas. Pablo y Jesús David viajaron a Hungría para entrevistarse con los responsables de Tokaj y exponerles el proyecto que querían desarrollar en la región. Después de casi dos años de negociaciones se llegó a un acuerdo.

Hoy la bodega tiene 120 hectáreas de viñas, todas ellas clasificadas como Gran Cru en 1772, y desde el año 1993 han sido renovadas en un 85%, después de hacer también una selección clonal. La bodega definitiva se inauguró en 1999.

Han sido muchos años de inversiones, trabajo y mucho esfuerzo en Hungría que ahora, casi 30 años después, empieza a dar sus frutos. El tiempo, el esfuerzo y la paciencia son fundamentales para hacer grandes vinos. Además de sus célebres vinos dulces, Oremus decidió por primera vez en la historia de Tokaj elaborar blancos secos. Era el año 2000 y ahora casi todas las bodegas de Tokaj producen blancos secos. En ese momento se lanzó Mandolás, el primer vino blanco seco que salió al mercado.

Pintia (Toro) fue inaugurada en 2001, si bien las compras de terreno comenzaron en 1997. Toro es una región histórica que ha producido vinos poderosos durante muchos años pero el grupo consideró que se podían elaborar vinos más elegantes, vinos excelentes con estructura, color y cada día más finos. Pintia es el gran vino de Toro.

Lo mismo ocurrió en La Rioja. Es la región española más importante para elaborar grandes vinos. Benjamin y Ariane de Rothschild mantuvieron varias reuniones con Pablo Álvarez para concretar la idea que venían estudiando desde hacía años. Decidieron crear una bodega al 50% entre las dos familias y comenzaron a comprar terrenos en secreto. Así surgió BR&VS (2013) y sus dos vinos Macán y Macán Clásico, en el norte de La Rioja.

La compra de terrenos duró más de 13 años. Hoy hay 100 hectáreas de viña, todas ellas con más de 30 años, ya que se buscaron clones de baja producción.

La Rioja es una región histórica, la región más importante de España con grandes bodegas establecidas desde hace muchos años y la idea del grupo ha sido el poder crear un gran vino en una gran región. Esto no es fácil; requiere tiempo, trabajo, esfuerzo, equivocarse y saber corregir.

Reconocimiento a un gran equipo

En 1985 Mariano García, que ya llevaba unos años trabajando en la bodega, fue nombrado Director Técnico de Vega Sicilia, cargo que ocupó hasta 1998 en que le sucedió Javier Ausas López de Castro, quien trabajó en el grupo hasta 2015, elaborando en 2014 su última cosecha. Es de agradecer la gran labor que ambos directores técnicos desarrollaron durante los años que trabajaron en Vega Sicilia.

Desde el año 2015, la Dirección Técnica está en manos de Gonzalo Iturriaga, hombre inteligente que sabe llevar los vinos del grupo a este siglo XXI en el que mucho falta por recorrer.

Las 650 hectáreas de viña que existen entre todas las bodegas están dirigidas por Enrique Macías que está consiguiendo y preparando el viñedo para llegar a las máximas cotas de calidad.

András Bacsó, conocido como “Mr. Tokaj”, ha sido el alma y director de Oremus desde su inauguración en 1993 hasta su jubilación el año pasado, en que ha sido sucedido por Robert Kindl. Sin su conocimiento, esfuerzo y amor por Tokaj, Oremus y sus vinos no serían la gran referencia mundial de la célebre región húngara.

 

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