Lidl prevé, en 2025, una inversión similar a la del último ejercicio para abrir unas 50 tiendas, de las cuales unas 40 serán aperturas y el resto, modernizaciones y ampliaciones de su actual red de puntos de venta para ofrecer un servicio aún mejor a sus clientes.
En conjunto, esta ambiciosa apuesta por el crecimiento irá acompañada de la creación de unos 1.000 empleos adicionales, superando así la barrera de los 20.000 trabajadores en plantilla. También se prevé superar los 8.000 millones de euros anuales en compras a proveedores nacionales, reforzando el apoyo a la economía local. Y todo ello sin renunciar a su ADN, ofreciendo el surtido con la mejor relación calidad-precio y ganando la confianza de cada vez más consumidores en España.
