Logo Loading

La Política Agraria Común (PAC), la futura ley de agricultura familiar y profesional y la adaptación al cambio climático se perfilan como los grandes ejes que marcarán el sector agrario y pesquero español a lo largo de 2026, así quedó reflejado en la reunión celebrada el pasado 8 de enero, en el MAPA.

La PAC y la Política Pesquera Común seguirán siendo piezas clave, con España defendiendo su papel como instrumentos fundamentales para la cohesión europea y la modernización de los sectores productivos. El objetivo pasa por preservar su esencia como políticas estructurales, al tiempo que se adaptan a los nuevos desafíos económicos, climáticos y sociales.

En el ámbito legislativo, una de las iniciativas más relevantes será la ley de agricultura familiar y profesional, concebida como una herramienta para reforzar el modelo productivo, favorecer el relevo generacional y garantizar la viabilidad de las explotaciones en el medio rural.

El impulso a la proyección internacional del sector también ocupará un lugar destacado en la agenda de 2026. En los próximos meses se prevé la puesta en marcha de un plan específico para reforzar la gastronomía española en el exterior, junto a un seguimiento estrecho de los mercados internacionales, especialmente en un escenario marcado por la política de aranceles. El objetivo es minimizar su impacto sobre las exportaciones de un sector que sitúa a España como la cuarta potencia agroalimentaria de la Unión Europea y la séptima a nivel mundial.

En paralelo, se mantendrán los esfuerzos para consolidar la confianza de los mercados internacionales en la calidad y fiabilidad de los productos agroalimentarios españoles, un factor considerado estratégico para sostener el crecimiento exportador.

El cambio climático seguirá siendo uno de los elementos con mayor incidencia en la producción agraria. Las prioridades pasan por el impulso de regadíos sostenibles, la conservación de suelos sanos y vivos, la protección de la biodiversidad y el mantenimiento del paisaje agrario, considerados aspectos esenciales para asegurar el futuro del sector y la fijación de población en el medio rural.

En este contexto, los seguros agrarios continuarán desempeñando un papel fundamental como mecanismo de protección de la renta de agricultores y ganaderos.  Además, el futuro reglamento sobre nuevas técnicas genómicas se perfila como un elemento decisivo para avanzar en soluciones innovadoras que permitan mitigar los efectos del cambio climático y mejorar la rentabilidad de las explotaciones.

Deja tuComentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *