El tipo de suelo determina cómo responde el microbioma de la vid ante el patógeno del pie negro, según una investigación que el ICVV publica en su web. Un estudio revela diferencias clave entre suelos arenosos y arcillosos en la estructura y función de las comunidades fúngicas.
Un nuevo trabajo con participación del grupo BIOVITIS del Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV) analiza cómo Dactylonectria macrodidyma, uno de los principales agentes de la enfermedad del pie negro, altera las comunidades fúngicas asociadas a las raíces de la vid. El estudio demuestra que el tipo de suelo, arenoso o arcilloso, condiciona de forma decisiva la magnitud y el sentido de estos cambios. El trabajo se ha publicado en Phytobiomes Journal https://apsjournals.apsnet.org/doi/10.1094/PBIOMES-06-25-0042-R
La vid convive con redes complejas de microorganismos en la rizosfera y en el interior de la raíz, que contribuyen a la nutrición, la tolerancia al estrés y la protección frente a enfermedades. Sin embargo, la introducción de un patógeno del suelo como D. macrodidyma puede romper ese equilibrio.
Bajo condiciones controladas de invernadero, el equipo evaluó plantas de ‘Tempranillo’ injertadas sobre ‘110 Richter’ cultivadas en suelos arenosos y arcillosos, monitorizando la evolución del microbioma fúngico a lo largo del tiempo. Mediante secuenciación masiva (ITS), análisis de composición y redes microbianas, observaron cambios marcados en la estructura de la comunidad, especialmente en la microbiota de la raíz.
El estudio muestra que D. macrodidyma puede reducir la diversidad fúngica en el microbioma radicular, con un impacto más acusado en suelos arenosos en los muestreos tardíos. Además, la infección se asocia al desplazamiento de taxones potencialmente beneficiosos, como Clonostachys y Trichoderma, y al aumento de otros géneros con potencial patogénico, entre ellos Ilyonectria y Botrytis.
Uno de los resultados más relevantes es que el tipo de suelo no solo modula cuánto cambia el microbioma, sino también cómo cambian las interacciones entre hongos. En suelo arenoso, D. macrodidyma se asocia a un aumento de interacciones competitivas, lo que sugiere un entorno donde el patógeno intensifica la competencia y desestabiliza la red microbiana. En suelo arcilloso, en cambio, se observa una mayor presencia de interacciones cooperativas entre patógenos, favoreciendo redes donde varios taxones potencialmente dañinos coexisten.
Además, la predicción funcional indica una transición hacia el predominio de funciones patogénicas, con descensos de grupos simbióticos y saprótrofos, lo que podría afectar a procesos como el reciclaje de nutrientes y la estabilidad del ecosistema del suelo.
Estos resultados refuerzan la idea de que el manejo sanitario del viñedo debe considerar el suelo como un factor clave. El trabajo propone que las estrategias de control del pie negro y otros patógenos del suelo sean específicas para cada tipo de suelo, orientadas a conservar la diversidad microbiana y limitar la proliferación de redes dominadas por patógenos.
El artículo es de acceso abierto y aporta información para el diseño de intervenciones dirigidas, como prácticas de manejo del suelo y estrategias biológicas, que contribuyan a proteger la salud de la vid desde la raíz y mejorar la sostenibilidad del sistema vitícola.
Referencia:
Leal, C., Carbone, M.J., Eichmeier, A., Kiss, T., Tekielska, D., Rivacoba, L., Bujanda, R., Gramaje, D. Shifting Fungal Networks: How Dactylonectria macrodidyma Shapes Grapevine Mycobiome in Diverse Soils Phytobiomes Journal 2026 10:1, 43-56

