Los vinos certificados por la Denominación de Origen León alcanzan por cuarta campaña consecutiva la calificación de «excelente», tras la evaluación de doce referencias elaboradas con Albarín y Prieto Picudo. La vendimia superó los tres millones de kilos de uva en perfecto estado sanitario.
Los vinos de la añada 2025 certificados por la Denominación de Origen León han obtenido nuevamente la calificación de «excelente», la máxima distinción en la escala de valoración técnica del Consejo Regulador. Se trata de la cuarta ocasión consecutiva en que la cosecha recibe este reconocimiento y la novena en la historia de la denominación.
La calificación se otorgó tras la evaluación de doce vinos representativos de la cosecha: cuatro blancos elaborados con uva Albarín y ocho elaboraciones de Prieto Picudo —cinco rosados y tres tintos—, las dos variedades autóctonas que sustentan gran parte de la producción de calidad de las bodegas adscritas a la denominación.
La vendimia de 2025 alcanzó una producción de 3.008.365 kilos de uva y destacó por el excelente estado sanitario del fruto, un aspecto que el comité de cata tuvo en consideración durante el proceso de evaluación.
La sesión de calificación se celebró en el restaurante Zuloaga Ezequiel, en León, y contó con la participación de un comité externo integrado por trece profesionales vinculados al ámbito del vino, la gastronomía y la crítica especializada. Entre ellos figuraban divulgadores, representantes de otras denominaciones de origen, enólogos, sumilleres y profesionales del sector hostelero.
Durante la cata, los expertos destacaron la viveza, limpieza, pureza y el marcado carácter varietal de los vinos evaluados. En el caso de los blancos de Albarín, sobresalieron la intensidad aromática, los perfiles cítricos y tropicales y el equilibrio entre graduación alcohólica y acidez.
Los rosados elaborados con Prieto Picudo fueron valorados por mantener la frescura, intensidad y personalidad características de la variedad, mientras que los tintos jóvenes confirmaron la evolución de estas elaboraciones, con perfiles frutales y una expresión definida del potencial enológico de esta uva.
La valoración concluye que la añada 2025 vuelve a situar a la Denominación de Origen León entre las campañas mejor calificadas de su trayectoria reciente y refuerza la continuidad de una serie de cosechas reconocidas por su calidad.
