Según publica la FEV en su último boletín, “tras más de un año de trabajo y diálogo entre la FEV y la Agencia Tributaria, finalmente se ha confirmado que las bodegas pueden utilizar equipos móviles para realizar operaciones de desalcoholización y corrección del grado alcohólico, siempre que cuenten con la autorización correspondiente y cumplan la normativa de Impuestos Especiales.
Este avance concreta los CAE necesarios, las tecnologías permitidas y las obligaciones de trazabilidad y declaración, eliminando una de las principales barreras para estas prácticas y mejorando la competitividad del sector”.
Un avance muy importante para el desarrollo de los vinos desalcoholizados.
© Foto: Empresa Michael Paetzold
