Los bajos rendimientos condicionaron la rentabilidad del viñedo riojano durante 2025 y solo las uvas blancas y las parcelas de variedades tintas con producciones próximas al máximo amparado consiguieron resultados económicos positivos.
El estudio de costes de producción presentado por el Observatorio de Precios de La Rioja refleja además el importante peso que tuvieron las ayudas y las indemnizaciones de los seguros en los ingresos de los viticultores.
La campaña estuvo marcada por las incidencias meteorológicas y una producción especialmente reducida. El volumen de uva amparada por el Consejo Regulador alcanzó los 153,4 millones de kilos, a los que se sumaron 22 millones de kilos indemnizados por Agroseguro y otros 26,5 millones subvencionados por la Administración autonómica.
Teniendo en cuenta estas cantidades, la producción media se situó en 4.206 kilos por hectárea para las variedades tintas y en 5.817 kilos para las blancas.
El precio medio percibido por los viticultores alcanzó los 82,55 euros por cada 100 kilos de uva tinta y los 79,91 euros por cada 100 kilos de uva blanca. Pese al mayor precio medio de las tintas, sus menores rendimientos hicieron que la rentabilidad fuese más complicada.
El estudio calcula para una explotación tipo un coste de producción de la uva tinta cultivada en vaso de 4.689,14 euros por hectárea cuando se alcanza un rendimiento próximo al máximo amparado y de 4.399,54 euros cuando se utilizan los rendimientos medios. En las tintas en espaldera, el coste estadístico se sitúa en 4.861,73 euros por hectárea.
En el caso de las variedades blancas cultivadas en vaso, los costes calculados oscilan entre 4.690,37 y 5.116,50 euros por hectárea.
Con los precios medios percibidos durante la pasada campaña, el estudio concluye que las variedades blancas obtuvieron beneficios de manera generalizada. En las tintas, por el contrario, el resultado económico estuvo condicionado por la producción realmente obtenida y por los ingresos procedentes de ayudas e indemnizaciones por siniestros.
El peso de estos ingresos extraordinarios fue especialmente elevado en 2025. En las 29.482 hectáreas de variedades tintas cultivadas en espaldera, ayudas e indemnizaciones representaron una media de 1.299,41 euros por hectárea, mientras que en las 16.585 hectáreas cultivadas en vaso alcanzaron los 1.144,30 euros.
En las variedades blancas, que no recibieron ayudas por cosecha en verde ni por dificultades de comercialización, estos ingresos se situaron en 919,58 euros por hectárea en espaldera y 764,47 euros en vaso.
Las diferentes ayudas vinculadas al cultivo del viñedo —entre ellas cosecha en verde, dificultades de comercialización, cultivo ecológico o mantenimiento de la biodiversidad— sumaron 16,1 millones de euros. A ellas se añadieron otros 6,85 millones correspondientes a ayudas desacopladas al viñedo. Por su parte, Agroseguro abonó 16,59 millones de euros en indemnizaciones por los siniestros registrados durante la campaña.
El propio Observatorio advierte de que sus cálculos representan costes estadísticos y no pueden utilizarse como sustitutos del coste efectivo de cada explotación. En los contratos de compraventa de uva, el precio percibido por cada viticultor debe establecerse teniendo en cuenta su coste efectivo de producción.
El estudio también recoge la evolución del mercado del vino a granel con D.O.Ca. Rioja. Los precios medios ponderados confirmados hasta el momento se sitúan en 35,82 euros por cántara para el vino tinto, 32,93 euros para el rosado y 24,77 euros para el blanco.
Para calcular los costes de elaboración del vino a granel se utiliza como referencia una cooperativa tipo, obtenida a partir del volumen total elaborado por las 26 cooperativas existentes en La Rioja.
