La Denominación de Origen León ha iniciado la vendimia de 2026 con un adelanto de 19 días respecto a las dos últimas campañas y una previsión de producción situada en torno a los tres millones de kilos de uva, aunque podría superar ligeramente esta cantidad, de acuerdo con las estimaciones del Consejo Regulador.
La primera entrada en bodega se registró el 19 de agosto con una partida de Albarín recogida por la bodega Pincerna, en Grajal de Campos. El inicio supone un adelanto de casi tres semanas respecto al 7 de septiembre, fecha en la que comenzaron las vendimias de 2024 y 2025.
La recolección, sin embargo, no se generalizará previsiblemente hasta los primeros días de la próxima semana. Viticultores y bodegas permanecen pendientes del descenso de las temperaturas y de las posibles lluvias, que podrían frenar la deshidratación de las uvas y la reducción del tamaño de las bayas.
El fuerte calor registrado durante julio y agosto explica en buena medida el excepcional adelanto de la maduración. A las elevadas temperaturas diurnas se han sumado noches especialmente cálidas y una reducción del habitual contraste térmico de la zona, que tradicionalmente contribuye a ralentizar la maduración y mantener la frescura de las uvas.
Las abundantes lluvias del invierno y la primavera permitieron acumular buenas reservas de humedad en el suelo y evitaron inicialmente problemas importantes de estrés hídrico. Posteriormente, las altas temperaturas y el ambiente seco también han limitado hasta ahora la aparición y propagación de enfermedades fúngicas.
La incidencia del granizo ha sido igualmente reducida, salvo por el episodio registrado el 28 de abril, que afectó de forma localizada al extremo norte del viñedo de Valdevimbre. Como resultado, la uva presenta unas buenas condiciones sanitarias, equilibrio en los principales parámetros de maduración y una adecuada relación entre piel y pulpa.
La carga de racimos también es favorable, especialmente en la variedad blanca Albarín, circunstancia que podría permitir que la producción final supere ligeramente los tres millones de kilos recogidos en la campaña anterior.
El departamento técnico del Consejo Regulador calcula que la vendimia podría finalizar a finales de septiembre, siempre condicionada por la evolución meteorológica. Cerca del 94% del viñedo inscrito en la DO León está conducido en espaldera, lo que facilita escalonar la recolección en función del grado de maduración de las diferentes parcelas.
