La D.O.Rueda ha iniciado la vendimia de 2026 con un adelanto aproximado de siete días y unas buenas perspectivas de calidad, favorecidas por el excelente estado sanitario del viñedo. El Consejo Regulador prevé que la campaña se prolongue hasta finales de septiembre, condicionada por las temperaturas y la maduración de las uvas.
Las primeras parcelas vendimiadas corresponden a las variedades Sauvignon Blanc y Chardonnay, tradicionalmente más tempranas, mientras que la Verdejo, principal variedad de la denominación, se encuentra en la recta final de su ciclo vegetativo y se incorporará progresivamente a la recolección durante las próximas semanas.
Las condiciones meteorológicas de los últimos meses han provocado el adelanto de alrededor de una semana respecto a las fechas habituales. Los Servicios Técnicos de la DO señalan, además, que las heladas registradas durante el invierno no han causado daños significativos en el fruto.
El viñedo presenta actualmente un buen estado sanitario y una evolución favorable de la uva. La evolución de las temperaturas en las próximas semanas determinará el ritmo de la vendimia y el momento de entrada de cada parcela, buscando alcanzar el grado óptimo de maduración.
Para realizar el seguimiento del viñedo y de las condiciones climáticas, la DO Rueda dispone de 37 estaciones meteorológicas distribuidas por toda su zona de producción. Sus datos sirven de apoyo a los Servicios Técnicos, viticultores y bodegas a la hora de decidir el momento de la recolección.
Como en campañas anteriores, buena parte de la vendimia se realizará de forma mecanizada durante la noche y las primeras horas de la mañana. Las temperaturas más bajas permiten reducir el riesgo de oxidación de la uva, conservar mejor los compuestos aromáticos y disminuir las necesidades de refrigeración cuando la cosecha llega a la bodega.
La Verdejo volverá a concentrar buena parte de la actividad de la campaña. La variedad autóctona representa más del 86% de la superficie inscrita en una denominación que cuenta actualmente con 20.756 hectáreas de viñedo, 78 bodegas y 1.473 viticultores repartidos entre las provincias de Valladolid, Segovia y Ávila.
Durante toda la vendimia, los Servicios Técnicos del Consejo Regulador controlarán los índices de maduración y el estado sanitario de las uvas, así como su trazabilidad y procedencia y el cumplimiento de los rendimientos establecidos. La previsión inicial sitúa el final de la campaña hacia finales de septiembre, aunque dependerá de la evolución meteorológica y del ritmo de maduración del viñedo.
