La Junta destina 685 M€ para compensar los graves daños causados por las lluvias de enero de 2026. Las ayudas buscan sostener explotaciones al límite tras inundaciones y pérdidas masivas.
El Consejo de Gobierno andaluz ha aprobado la movilización de 685 M€ procedentes de remanentes de tesorería para hacer frente a los daños provocados por el tren de borrascas que azotó la comunidad a finales de enero de 2026. Las precipitaciones, con acumulados de hasta 400 litros por metro cuadrado en algunas zonas, dejaron un escenario de destrucción en amplias áreas rurales.
Las consecuencias han sido especialmente graves en la red de caminos rurales, con tramos intransitables, infraestructuras colapsadas y explotaciones temporalmente aisladas. Esta situación ha dificultado el acceso a fincas, paralizado labores esenciales y puesto en riesgo la viabilidad de numerosas actividades agrarias.
Del total aprobado, 75 M€ se destinan a explotaciones ganaderas extensivas que han sufrido pérdidas severas, especialmente por la destrucción de infraestructuras básicas. Otros 500 M€ irán dirigidos a explotaciones agrícolas situadas en zonas inundadas, donde la producción ha quedado total o parcialmente arrasada.
El resto, 110 millones, se reserva para explotaciones que, aun fuera de las zonas inicialmente delimitadas como más afectadas, también han registrado daños significativos por inundaciones, desbordamientos de ríos o fuertes vientos.
Las ayudas llegan en un contexto de fuerte presión sobre el sector agrario, que afronta no solo los efectos de los temporales, sino también problemas estructurales como el aumento de costes y la inestabilidad climática. Aunque la inyección económica pretende evitar el colapso de muchas explotaciones, el alcance real de los daños plantea dudas sobre si será suficiente para garantizar la recuperación del tejido rural afectado.
