La Junta reclama al Estado que el 100% de las ayudas autonómicas por las borrascas llegue a los agricultores y ganaderos afectados y quede exento de tributación. Calcula que, de no aplicarse esta medida, entre 210 y 250 millones de los 700 millones de euros movilizados podrían destinarse al pago de impuestos.
Andalucía ha solicitado al Gobierno central que las ayudas autonómicas destinadas a agricultores y ganaderos afectados por las borrascas queden exentas de tributación en el IRPF, con el objetivo de que los productores puedan recibir íntegramente las cantidades concedidas.
El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, explicó en el Parlamento andaluz que las ayudas estatales destinadas a los afectados cuentan con una exención fiscal recogida en su normativa, una condición que la comunidad autónoma no puede aplicar por sí misma a sus propias subvenciones.
La Junta reclama que este tratamiento fiscal se extienda a las ayudas financiadas con fondos autonómicos, como ya se habría hecho anteriormente con otras subvenciones concedidas por comunidades autónomas, entre ellas las compensaciones relacionadas con la dana de Valencia.
Según los cálculos expuestos por Fernández-Pacheco, la Administración andaluza ha movilizado 700 millones de euros de fondos propios para apoyar al sector afectado por las lluvias. Sin una exención fiscal, estima que entre 210 y 250 millones de euros podrían terminar destinándose al pago de impuestos en lugar de llegar íntegramente a agricultores y ganaderos.
La petición ha sido trasladada al Ministerio de Hacienda, departamento competente para determinar el tratamiento fiscal de estas ayudas.
