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El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizan, ha indicado que el objetivo del Ejecutivo es que la Intervención Sectorial Vitivinícola sea obligatoria como hasta ahora por lo que supone para la región.

La desaparición de esta obligatoriedad supondría la pérdida de programas tan importantes como la reestructuración de viñedo, la destilación de subproductos, la promoción en terceros países e inversiones o la cosecha en verde. Desde 2015, el Gobierno regional ha pagado 813 millones de euros en ayudas dirigidas a estos programas.

En materia de reestructuración se han pagado este año 35,9 M€, destacando que Castilla-La Mancha ha pasado de los 29,7 millones que tenía asignados inicialmente a los 35,9 finales gracias a que ha captado 6,2 M€ de fondos que otras comunidades no han ejecutado.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha defendido en la reunión del Intergrupo del Vino del Comité Europeo de las Regiones, que se celebró el 21 de octubre en la ciudad austriaca de Eisenstadt, que la futura PAC 2028-2034 mantenga las ayudas al sector del vino tal como están en la actualidad.

Así lo han manifestado el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, que, junto al vicepresidente segundo del Ejecutivo autonómico, José Manuel Caballero, participa en la sesión que se celebra en esta ciudad.

Julián Martínez Lizán ha argumentado “la necesidad de mantener las ayudas al sector del viñedo, en este caso las que ofrece Intervención Sectorial Vitivinícola en las diferentes vertientes que tiene, tanto reestructuración como destilación de subproductos, promoción en terceros países, inversiones en bodegas y cooperativas a través de los VINATÏ y también la destilación de los subproductos vitivinícolas y la vendimia en verde”.

Y ha recordado al respecto que han sido 813 M€, “una cifra nada desdeñable”, la cantidad que ha recibido el sector por estos conceptos “desde que nuestro presidente, Emiliano García-Page, está al frente de la región. Y en los dos últimos años han supuesto más de 220 los millones de euros, que en las últimas convocatorias se han realizado. Además, creo que ha supuesto un aliciente importantísimo para posicionar a Castilla-La Mancha como líder en exportación de producto, en la que somos una isla en el contexto general donde sale todo el vino que se produce”.

En definitiva, se trata de “una cantidad importantísima” para aumentar la competitividad y la sostenibilidad del sector que podría peligrar y sin la cual se puede perder no solo el futuro del sector, sino el trabajo que el Gobierno de Emiliano García-Page viene realizando desde hace una década “para que el vino castellanomanchego sea un referente en todo el mundo”.

En este sentido, ha recordado que Castilla-La Mancha cuenta con 80.000 viticultores y 437.000 hectáreas de viñedo; que produce de media 23 millones de hectólitros de vino y mosto y que el sector representa el 5 por ciento del PIB regional, movilizando más de 2.000 millones de euros.

“Por eso es importantísimo tener claro que se deben mantener las ayudas al sector del viñedo para seguir garantizando un producto histórico en nuestra región y fundamental para el desarrollo de la economía regional; que garantiza la supervivencia de muchos pueblos y de muchas cooperativas que tenemos en la región que siguen manteniendo vivos esos pueblos en los que se desarrollan su actividad”, ha dicho al respecto.

35,9 millones de euros pagados en reestructuración

Precisamente, Julián Martínez Lizán ha anunciado que este año se han pagado 35,9 M€ en materia de reestructuración, ayudas que podrían peligrar si desaparecen la Intervención Sectorial Vitivinícola tal como están concebida.

Respecto a este pago y tal como viene sucediendo, el consejero ha explicado que, gracias a la buena gestión de las ayudas, Castilla-La Mancha ha pasado de los 29,7 M€ que tenía asignados inicialmente en Conferencia Sectorial a 35,9 finales, “logrando captar 6,2 M€ más de los que teníamos asignados gracias a la buena gestión que realizamos y que hace posible que año tras año captemos fondos que otras comunidades no son capaces de ejecutar”.

Foros europeos

Coincidiendo con la celebración del Día Europeo del Vino (European Wine Day) y en el marco de la presentación del Manifiesto de Estrasburgo, suscrito por 23 regiones europeas comprometidas con la defensa del vino como emblema de identidad, cultura y cohesión territorial, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha hecho valer su posición de liderazgo como principal región vitivinícola de Europa y ha defendido con éxito la inclusión en dicho texto de la preocupación por la desaparición de la obligatoriedad de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV) en el futuro reglamento de las OCM de la Política Agraria Común (PAC 2028-2034).

La viceconsejera de la Política Agraria Común y Política Agroambiental, Gracia Canales, y el secretario general de la AREV, Oliver Serrano, han asistido a esta reunión que se ha celebrado esta semana en la ciudad francesa de Estrasburgo, donde han mostrado su preocupación por esta voluntariedad de la ISV.

Gracia Canales ha explicado que la primera consecuencia de esta decisión es dejar al albur de los Estados el desarrollo de la Intervención Sectorial Vitivinícola. La segunda es una previsible disminución del volumen de fondos “y no podemos olvidar que, en regiones como Castilla-La Mancha, con este presupuesto se abordan inversiones tan importantes como la reestructuración del viñedo, las ayudas VINATÏ o cualquier otra actuación que se quiera hacer en materia de regulación del potencial vitivinícola, como la vendimia en verde o la destilación de subproducto”.

En relación con el Manifiesto de Estrasburgo, la viceconsejera ha explicado que además de pedir mantener la financiación y proteger la especificidad cultural del vino más allá de 2027, el documento recuerda a las autoridades europeas la importancia cultural, social y económica del sector del vino en el continente.

Por otro lado, Gracia Canales también ha mostrado su preocupación por la defensa de la futura PAC que el comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, realizó en este encuentro de la AREV, ello a pesar de que la Política Agraria Común, a partir de 2028, prevé un recorte de un 22% del presupuesto y un cambio radical en el modelo, la arquitectura y el sistema de gobernanza.

Sobre la intervención del máximo responsable europeo de Agricultura, la viceconsejera ha advertido de que apelar a la flexibilidad que contempla la futura Política Agraria como hizo el comisario “es engañoso, porque no establece reglas comunes para todos los Estados ni tampoco un presupuesto equilibrado, como ha sido hasta ahora”.

Estos mismos mensajes, de la desaparición de la ISV y el descenso del presupuesto de la futura PAC, han sido trasladados por parte de la Delegación de Castilla-La Mancha al resto de encuentros y foros celebrados en el marco del Día Europeo del Vino, que han sido el Consejo Europeo Profesional del Vino (CEPV), foro que reúne a los representantes profesionales europeos del sector vitivinícola; la Oficina Internacional (Bureau International), órgano que aglutina a representantes políticos y profesionales europeos; la Asamblea General y la mesa redonda sobre Mercado y Comercio en la que han participado.

Esta acción se enmarca en la línea de trabajo que el Ejecutivo presidido por Emiliano García-Page viene desarrollando en los principales foros europeos, como la Asamblea de Regiones Europeas Vitícolas (AREV) y el Intergrupo del Vino del Comité de las Regiones, con el objetivo de garantizar que la próxima reforma de la PAC reconozca la dimensión económica, social y medioambiental de la vitivinicultura, como sector estratégico y símbolo de la identidad europea, y conseguir revertir la PAC tal como la ha planteado la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen.

 

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