El pago forma parte del programa regional de apoyo al sector vitivinícola, del que ya se han transferido 15,5 M€ en lo que va de año. La reestructuración del viñedo es una de las principales líneas de modernización del sector en la comunidad.
El Gobierno de Castilla-La Mancha abonará el próximo viernes 13 de marzo un total de 3,2 millones de euros a 277 beneficiarios que están llevando a cabo la reestructuración de cerca de 1.000 hectáreas de viñedo en la región.
Con este pago, el Ejecutivo autonómico ha transferido ya 15,5 millones de euros al sector vitivinícola en lo que va de año para mejorar la competitividad de las explotaciones. Según explicó el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, con esta cantidad se ha ejecutado prácticamente la mitad del presupuesto asignado para esta línea de ayudas.
El consejero realizó estas declaraciones antes de asistir a la entrega de premios a los mejores vinos de la Denominación de Origen Protegida La Mancha, celebrada en la localidad de Alcázar de San Juan.
Martínez Lizán subrayó la importancia de la reestructuración del viñedo para Castilla-La Mancha. Entre 2015 y 2025, se han reestructurado más de 92.000 hectáreas de viñedo con un total de 344 millones de euros en ayudas que se han distribuido entre 31.000 viticultores.
Además, recientemente se ha cerrado el plazo de presentación de la última convocatoria de estas ayudas, que ha registrado cerca de 1.700 solicitudes, lo que, según el consejero, refleja el interés del sector por adaptarse al mercado y mejorar su competitividad.
El proceso de modernización del sector vitivinícola cuenta con el apoyo del Ejecutivo autonómico, que solo en 2025 ha abonado 72,6 millones de euros destinados a actuaciones como la reestructuración de viñedo, inversiones para modernizar bodegas a través del programa VINATÏ, la destilación de subproductos o la promoción del vino en terceros países.
En total, estas ayudas ascienden a 813 millones de euros desde que gobierna el actual Ejecutivo regional.
Según señaló el consejero, estas políticas están teniendo un impacto en la evolución del sector, con un cierre de las exportaciones de vino en 2025 que calificó como positivo. En ese año, Castilla-La Mancha vendió más de la mitad del volumen nacional de vino y mejoró sus precios medios en un 3,4 % respecto al año anterior, a pesar del contexto internacional.
