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La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, ha subrayado en Bruselas la necesidad de que la UE centre sus objetivos en proteger a agricultores, ganaderos y pescadores para ayudar al sector primario a superar la situación excepcional que atraviesa.

La representante del Gobierno andaluz está completando una amplia agenda de reuniones con altos representantes europeos. Durante la primera cita, mantenida con el director general de Agricultura de la Comisión Europea, Wolfgang Burtscher, la titular del ramo ha planteado que “se flexibilicen los requisitos y se exima a los agricultores de que el 25% de sus ingresos proceda del campo” para que no peligre el cobro de las ayudas de la Política Agraria Común en 2023. El agravamiento de las dificultades productivas como consecuencia del incremento de los costes, sobre todo de la energía como consecuencia de la invasión rusa de Ucrania, incrementada por la sequía que padece la región, pueden provocar que el año que viene el agricultor activo andaluz, en muchos casos, no alcance el umbral mínimo para optar a las subvenciones europeas.

Crespo ha agradecido al director general de la UE las medidas que estos días se están adoptando y que Andalucía venía reclamando con insistencia desde hace tiempo debido a las continuadas dificultades padecidas por el sector agrario. Entre ellas, ha destacado la aplicación de los mecanismos de intervención de mercados de la PAC, en concreto, la reserva de crisis que para España supone un montante de 64,5 millones de euros. Precisamente, el Ministerio de Agricultura ha convocado un Consejo Consultivo tanto de Agricultura como de Pesca el próximo 31 de marzo. “Estas medidas se tienen que implementar con urgencia”, ha reclamado la consejera.

Durante la reunión con el director general de Agricultura, Wolfgang Burtscher, Crespo ha asegurado que es “el momento idóneo para replantear la situación y garantizar la soberanía alimentaria”. En este sentido, ha agradecido la decisión de permitir que se cultive la superficie que se encuentra en barbecho por normativa de la UE. “En Andalucía, tenemos el 20% en barbecho; ahora podemos producir girasol o cereales para nuestros ganaderos, fundamentalmente”, ha añadido.

La aplicación de la estrategia de la Granja a la Mesa va a restar un 10% de posibilidades al campo andaluz, de ahí que la consejera haya explicado que “necesitamos que se aplace” para no empeorar la situación. “Los agricultores andaluces son los primeros en utilizar prácticas medioambientales. No olvidemos que Andalucía es la primera comunidad en agricultura ecológica con un 29,7% de superficie. Pero necesitan tiempo y dinero en estos momentos dificultosos”, ha agregado.

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