Mercados del Vino y la Distribución entrevista en exclusiva a David Moncasi, director de la serie documental El mago del vino.Un producto financiado por Mediaset.
Mónica Muñoz: Hay mucho contenido sobre gastronomía en el mercado audiovisual, pero apenas nada dedicado exclusivamente al vino. ¿Cómo surgió este proyecto?
David Moncasi: La idea nació directamente de Manolo Villanueva durante su etapa en Mediaset España. Él es un gran aficionado al sector y sugirió hacer algo centrado en un enólogo con un perfil peculiar. Así fue como fuimos a conocer a Raúl Pérez en El Bierzo. Queríamos a alguien muy apegado al terruño, que reflejara la realidad de la España rural y vaciada. Nos fascinó el contraste de su día a día: verle arremangado en la bodega trabajando con caballos y, al día siguiente, viajando a Londres para presentar sus vinos en mercados internacionales. El reto principal era lograr que un perfil tan introvertido funcionara en una serie de cuatro episodios de 50 minutos. Estuvimos grabando durante un año y medio.
M.M.: El sector del vino suele ser reticente a realizar grandes inversiones en comunicación. ¿Cómo se consiguió la financiación y cómo piensa rentabilizarlo la cadena?
D.M.: Como director no gestiono las cifras exactas del presupuesto por episodio, pero la realidad es que es un producto financiado y pagado íntegramente por Mediaset. La productora Zanskar Producciones propone la ejecución, pero la apuesta de riesgo es de ellos. Es la primera vez que se hace una apuesta de esta envergadura sobre el vino en la televisión generalista en España. El objetivo que nos marcaron fue buscar un enfoque basado en el personality, alejándonos de una mirada estrictamente técnica para poder llegar al gran público.
M.M.: En el plano narrativo, ¿cuál es el conflicto central que articula la serie?
D.M.: Todo documental necesita un reto. Inicialmente pensamos en el viñedo de El Rapolao y su potencial para convertirse en un cru al estilo español. Sin embargo, al adentrarnos en su entorno, descubrimos La Muria, un viñedo extremo situado a 1.000 metros de altitud en El Bierzo. Era una parcela que pertenecía a Álvaro Palacios, con quien Raúl mantiene una gran amistad, y que todavía no había dado un gran vino. Decidimos seguir ese proceso y, en mitad de las grabaciones, ocurrió el hito histórico: la concesión de los 100 puntos Parker por parte del crítico Luis Gutiérrez.
M.M.: Lo más sorprendente es el nivel de acceso que consiguieron. Luis Gutiérrez no suele permitir que se graben sus sesiones de cata.
D.M.: Fue un auténtico milagro. Al final logramos incluir dos catas reales de la lista de Robert Parker dentro de la serie. Se muestra el momento en que se evalúa la añada de 2021 y se otorgan los 100 puntos, pero también el proceso posterior. Grabamos a Raúl trabajando la añada de 2023, lidiando con la incertidumbre del clima y los plazos de la vendimia, para culminar con su segundo pleno de 100 puntos. Es el retrato humano de cómo se persigue y se consigue la excelencia, apoyado por la presencia de su familia, como su madre Maruja o su sobrino César Ruiz.
Puedes ver el avance oficial del estreno televisivo de la docuserie aquí:
M.M.: El documental funciona además como una radiografía del propio sector en España.
D.M.: Absolutamente. Nosotros entramos al proyecto sin ser expertos en viticultura, lo que nos permitió mirar el proceso con ojos limpios y cercanos al espectador común. De la mano de Raúl fuimos descubriendo a otros grandes nombres y colaboradores de distintas denominaciones de origen, como Rodrigo Méndez o la distribuidora Alma Vinos. También aparecen figuras clave de su entorno íntimo y profesional como Alfonso Carrascosa, quien comparte el proyecto de La Muria y ejerce un contrapunto perfecto a la personalidad de Raúl. El resultado final es un homenaje al sector agrícola rural y a la pasión de las familias que viven por y para el vino.

