La producción española de vino retrocede un 7% hasta los 29 millones de hectolitros, mientras las existencias se reducen ligeramente y las importaciones avanzan un 16,5% en los diez primeros meses de campaña, según un informe elaborado por la OIVE.
El sector vitivinícola español afronta el tramo final de la campaña 2025/26 con descensos en algunos de sus principales indicadores: la producción de vino acumula una caída del 7%, el consumo nacional retrocede un 7,2% y las exportaciones pierden un 11% en volumen y un 7% en valor. Frente a esta evolución, las importaciones crecen un 16,5%, de acuerdo con el Informe Mensual Vitivinícola de junio elaborado por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE).
En los primeros 10 meses de campaña, la producción acumulada de vino y mosto alcanza los 33,1 millones de hectolitros, un 10,1% menos que en el mismo periodo de la campaña anterior, lo que supone una reducción de 3,7 millones de hectolitros. De esta cantidad, casi 29 millones corresponden a vino, con una caída del 7%, mientras la producción de mosto se sitúa en 4,2 millones de hectolitros y registra un descenso mucho mayor, del 27,3%.
Las existencias muestran una evolución más estable. A 30 de junio se situaban en 30,9 millones de hectolitros de vino, un 1,7% menos que un año antes y alrededor de medio millón de hectolitros por debajo del registro anterior. En sentido contrario, las existencias de mosto sin concentrar aumentaron un 16,2%, hasta los 2,6 millones de hectolitros, 357.296 hectolitros más.
Uno de los datos más negativos corresponde al mercado interior. La estimación de consumo nacional de vino en los doce meses hasta junio de 2026 se sitúa en 9,05 millones de hectolitros, un 7,2% menos que en el mismo periodo del año anterior. En términos absolutos, el mercado español ha perdido 706.891 hectolitros de consumo en un año. El comportamiento de junio, sin embargo, ofrece una ligera mejora, con un incremento del 0,4% respecto al mismo mes de 2025, equivalente a 3.017 hectolitros adicionales.
También disminuye notablemente el vino destinado a otros usos. En los once primeros meses de campaña se emplearon 1,85 millones de hectolitros en operaciones propias, destilería y vinagrería, un 26,1% menos. La mayor caída corresponde a la destilación, que se reduce un 51,6%, hasta 515.383 hectolitros. Las operaciones propias alcanzaron 1,07 millones de hectolitros, un 6% menos, mientras que la vinagrería utilizó 263.974 hectolitros, con un descenso del 12,2%.
El comercio exterior mantiene igualmente una evolución negativa en las ventas. Con datos de la Agencia Tributaria hasta mayo, España exportó 14,2 millones de hectolitros de vino durante los diez primeros meses de la campaña, un 11% menos, lo que supone una pérdida cercana a 1,7 millones de hectolitros. La facturación disminuyó un 7%, hasta los 2.275,2 millones de euros, 172 millones menos que en el mismo periodo de la campaña anterior.
Las importaciones evolucionaron en sentido contrario. España compró en el exterior 891.737 hectolitros de vino en los diez primeros meses de campaña, un 16,5% más. El valor de estas compras alcanzó los 277,3 millones de euros, con un crecimiento del 9,3%.
Los datos disponibles hasta el momento dibujan un mercado caracterizado por una menor producción y consumo, junto con una reducción significativa de las exportaciones, mientras aumentan las compras de vino procedente del exterior.
©. Foto: D.O.Ca Rioja


