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El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha abogado porque en materia de etiquetado se apueste por un sistema armonizado en el conjunto de la Unión Europea, que prestigie la producción alimentaria comunitaria, a través de un sistema de información veraz y completo.

Así se lo ha expresado el ministro a la comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria, Stella Kyriakides, con quien se reunió el 26 de septiembre en Bruselas para intercambiar opiniones sobre el etiquetado de los alimentos, así como sobre reglamento de uso sostenible de fitosanitarios. A propósito de éste el ministro ha reiterado que “hay que mejorar el análisis de impacto, para compatibilizar la sostenibilidad y el uso sostenible de productos fitosanitarios, con la rentabilidad de las explotaciones”.

Planas ha remarcado que el etiquetado es una herramienta fundamental para proporcionar a los ciudadanos una información alimentaria veraz y completa, para que pueda llevar a cabo una elección con criterio entre distintos productos, pero debe ser un sistema claramente comprensible, basado en el consenso científico.

Ha señalado que los alimentos no deben considerarse de manera individual, sino como parte de una dieta saludable más amplia. “No debe demonizarse ningún alimento”, según Planas, por ello cualquier sistema que se adopte debe tener en cuenta la Dieta Mediterránea, en la que el aceite de oliva juega un papel muy importante.

En lo que se refiere al etiquetado de origen, “prioritario para España”, resulta fundamental una armonización en el ámbito comunitario para que no se produzcan distorsiones comerciales en el mercado interior ante diferentes niveles de exigencia.

De esta forma, la indicación de origen debe poner en valor el modelo de producción comunitario, todo un ejemplo a nivel mundial por sus máximas garantías de calidad y seguridad alimentaria, que permita diferenciar a las producciones europeas en un mercado cada vez más competitivo.

Mantener los flujos comerciales agrarios con Ucrania

La reunión del ministro Planas con la comisaria Kyriakides se produce en el marco del Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea, en el que se ha revisado la situación de la producción y los mercados agrarios afectados por la guerra en Ucrania, cuyo ministro de Agricultura, Mykola Solskyi, ha estado presente en la sesión.

Luis Planas ha señalado que las materias primas se mantienen actualmente en niveles de precios aún superiores a los del inicio de la guerra en Ucrania, lo que, junto al incremento de los costes energéticos, tiene una influencia directa sobre la inflación y el coste de los productos alimentarios.

Ha invocado la necesidad de mantener los flujos comerciales con Ucrania para estabilizar las cotizaciones en los mercados y evitar movimientos especulativos indeseables, más aún en un momento en el que las producciones se ven también mermadas como consecuencia de la sequía que afecta a un buen número de países del sur y el centro de Europa. Por efecto de las adversidades climáticas, en España se ha producido una merma en las cosechas de cereales y oleaginosas, dos de los productos más importados de Ucrania.

Planas ha criticado que Rusia utilice los alimentos como un arma de guerra, algo que es necesario impedir para evitar el desabastecimiento, especialmente en los países más vulnerables por su dependencia de los cereales de Rusia y Ucrania. Por ello ha considerado vital el acuerdo alcanzado en julio para dar salida a grano ucraniano a través del Mar Negro para evitar una crisis alimentaria mundial.

Hasta el 20 de septiembre han salido de Ucrania aproximadamente 4 millones de toneladas de maíz, trigo, cebada y otros productos, de las que han llegado a España unas 370.000 toneladas, hasta principios de septiembre. Según ha apuntado, a fecha de hoy España ha importado de Ucrania el 80 % del grano que importamos en el año 2021, aunque la mayor parte de esa importación tuvo lugar antes del 24 de febrero, antes del inicio de la guerra.

Planas ha afirmado que la Unión Europea debe hacer los esfuerzos necesarios para ampliar el acuerdo, ya que concluye el próximo 31 de octubre, para que los corredores funcionen adecuadamente, “por el bien de Ucrania pero también para mantener el abastecimiento de Europa y del resto del mundo”.

Una de las consecuencias más graves de la guerra en el sector agrícola afecta al mercado de los fertilizantes. El ministro español ha urgido a la necesidad de adoptar medidas para favorecer la producción dentro de la Unión Europea que reduzca la dependencia de países terceros, entre los que Rusia era principal proveedor. Planas ha señalado que muchas plantas de producción de fertilizantes europeas están en dificultades por los elevados precios del gas y ha abogado por la conveniencia de arbitrar medidas para facilitar a los agricultores la adquisición de productos fertilizantes ante las siembras de otoño e invierno.

 

 

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