Logo Loading

La Generalitat reclama a la UE medidas urgentes para garantizar una competencia justa y reforzar el sector agrario valenciano. La falta de herramientas fitosanitarias y de control en frontera limita la capacidad competitiva de los agricultores.

La competitividad del sector agrario valenciano en el nuevo marco europeo pasa, inevitablemente, por garantizar condiciones justas. Así lo ha defendido el secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca  Vicente Tejedo, quien ha reclamado a la Unión Europea una mayor reciprocidad comercial, más herramientas fitosanitarias y controles efectivos en frontera.

La exigencia de aplicar plenamente las llamadas “cláusulas espejo” no responde a una lógica proteccionista, sino a un principio básico de equidad. Si los productores europeos están sujetos a estrictos requisitos medioambientales, sanitarios, laborales y de bienestar animal, resulta coherente que los productos importados cumplan esos mismos estándares. Lo contrario genera una desventaja estructural difícil de sostener.

A esta reivindicación se suma la necesidad de mecanismos de salvaguardia ágiles que permitan actuar ante desequilibrios de mercado, como la entrada masiva de productos o caídas de precios en sectores sensibles. Sin estas herramientas, el sector queda expuesto a distorsiones que afectan directamente a su viabilidad.

Igualmente, relevante es el refuerzo de los controles en frontera. La homogeneidad en los criterios de inspección en todos los puntos de entrada de la Unión Europea es clave para asegurar la trazabilidad de las importaciones, la seguridad fitosanitaria y una competencia en igualdad de condiciones.

En el ámbito nacional, la crítica se dirige a la falta de autorización de herramientas necesarias para el control de plagas. El retraso en la convocatoria de la mesa técnica comprometida y en la autorización de materias activas o soluciones de control biológico evidencia una falta de agilidad que perjudica directamente a los agricultores valencianos.

El mensaje es claro: no se puede competir con menos recursos que los competidores directos. Las decisiones deben adoptarse con criterios técnicos, pero también con rapidez y eficacia.

En definitiva, la defensa del sector primario valenciano exige una política europea que combine apertura comercial con protección efectiva y que impulse la innovación como garantía de futuro. Sin equilibrio entre estos elementos, la competitividad seguirá siendo una meta difícil de alcanzar.

 

Deja tuComentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *