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La Denominación de Origen Ribera del Duero convoca una jornada para profesionales mientras sigue sin contar con los medios de comunicación sectoriales.

El presidente del Consejo Regulador de la D.O. Ribera del Duero destaca el papel clave que desempeña la distribución como embajadora de las marcas, mientras desprecia la labor de los medios de comunicación sectoriales anunciando que no invertirán recursos de comunicación en los mismos.

Estos medios, que han contribuido a la promoción, difusión y consolidación de la reputación de los vinos de la D.O. son ignorados por quien debería ser su principal valedor.

No queremos pensar que exista una política personalista de inversión en medios “instrumentalizados” para la comunicación sesgada o “inducida” por lo que entendemos que la decisión sobre los medios en los que invertir responde a criterios profesionales. Por tanto, consideramos un grave error menospreciar el papel de la prensa especializada. Los medios sectoriales no solo informan, sino que también generan cultura del vino y establecen un vínculo de confianza entre productores, distribuidores y consumidores. Son, en definitiva, una pieza clave en la vertebración de la cadena de valor del sector.

Sin su labor, la notoriedad alcanzada por muchas bodegas y territorios vitivinícolas sería impensable. Han sido estos medios los que han dado visibilidad a los pequeños productores, han analizado tendencias de mercado y han defendido la identidad de los vinos con Denominación de Origen frente a la competencia global.

Por ello, resulta desconcertante que el representante de una Denominación de Origen decida dar la espalda a estos aliados estratégicos. Su prepotencia y falta de consideración le descalifica como represéntante de un sector productivo que no comparte su visión al respecto.

La promoción de un vino requiere una narrativa profesional cualificada. Una presencia constante en los medios adecuados y una estrategia de comunicación que impulse su prestigio. Ignorar a quienes han sido fundamentales en esta tarea no solo es injusto, sino que compromete el futuro de las Denominaciones de Origen.

Es hora de rectificar y reconocer que los medios sectoriales no son un gasto prescindible, sino una inversión imprescindible para la competitividad y el prestigio del sector, así como su vertebración con toda la cadena de valor. Si las bodegas que forman parte de la Denominación no ejercen la debida influencia en los miembros del consejo que les representan, deberían plantearse el servicio que les están prestado.

Redacción

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