Tres de cada diez consumidores en España ya pertenecen al grupo ‘Eco-Actives’, los más comprometidos con un estilo de vida sostenible, según el informe Who Cares, ¿Who Does? de Worldpanel by Numerator. Este segmento ha crecido hasta el 30% de los consumidores, frente al 28% de 2024, y supera la media global del 23%.
Los Eco-Actives representan ya un valor aproximado de 28.800 millones de dólares en el mercado de gran consumo, lo que supone una oportunidad relevante para las marcas. Por su parte, los Eco-Considerers, consumidores que muestran preocupación por el medioambiente, pero actúan en menor medida, se mantienen estables en el 41%. En cambio, los Eco-Dismissers, con escaso o nulo interés en la sostenibilidad, descienden ligeramente hasta el 29%, frente al 30% del año anterior.
El informe refleja cómo la conversación global sobre sostenibilidad continúa evolucionando, especialmente en Europa y Estados Unidos, donde el debate político en torno a la energía verde y las iniciativas inclusivas se ha intensificado. A pesar de las diferencias de opinión entre mercados, muchos consumidores siguen mostrando implicación y compromiso a la hora de tomar decisiones responsables en su día a día.
El cambio climático sigue siendo la principal preocupación
En España, el cambio climático continúa siendo la principal inquietud medioambiental. Un 14,4% de los encuestados lo señala como la mayor amenaza para la humanidad. Al mismo tiempo, aumenta la sensibilidad hacia otros problemas ambientales: un 32,3% afirma estar cada vez más preocupado por el impacto potencial de los microplásticos en su salud, mientras que casi la mitad de los consumidores (45%) se muestra molesta por la cantidad de plástico que acaba en su cesta de la compra.
El precio, principal barrera para actuar
Pese a la preocupación medioambiental, el precio sigue siendo un freno clave para la acción del consumidor. Aunque un 90,6% de los españoles asegura que aceptaría ciertas concesiones en el producto a cambio de envases más sostenibles, la disposición disminuye cuando se trata de asumir un mayor coste: solo un 6,7% está dispuesto a pagar más.
Muchas familias estarían dispuestas a llevar su propio envase o a pagar un pequeño depósito por sistemas de envases rellenables, pero son pocas las que aceptan un sobreprecio directo. Según Jordi Freixas, Solutions director de Worldpanel by Numerator, “esto evidencia que las marcas deben equilibrar coste, rendimiento y responsabilidad medioambiental si quieren atraer a más compradores”.
El informe señala que el envase continúa siendo un indicador claro de sostenibilidad para los consumidores, que identifican fácilmente materiales como el aluminio o el vidrio como reciclables. En cambio, los avances en la mejora de las cadenas de suministro resultan menos visibles y tienen menor presencia en la percepción del consumidor, lo que plantea el reto de integrarlos mejor en el relato de marca.
Las marcas que consigan ofrecer productos sostenibles asequibles, prácticos y fiables podrán contribuir a afrontar los retos medioambientales y, al mismo tiempo, fortalecer su relación con los consumidores.
