Los beneficiarios son personas viticultoras titulares de las explotaciones vitícolas, tanto aquellas que ya las gestionan como las futuras, que dispondrán de una ayuda para actuar sobre 237 hectáreas de terreno. Estas ayudas tienen como finalidad, entre otras, incrementar la competitividad de las explotaciones vitícolas.
El Diario Oficial de Galicia (DOG) publicó el 29 la resolución de la convocatoria de 2024 de las ayudas a la reestructuración y reconversión del viñedo en Galicia, con las que se beneficiará a 172 personas viticultoras para actuar en 237 hectáreas con una inversión de 3,1 millones de euros. Los principales beneficiarios de estas ayudas son las personas titulares de las explotaciones vitícolas, tanto aquellas que ya las gestionan como las futuras viticultoras, pero su alcance es mayor, ya que inciden positivamente en todo el sector vitícola.
En cuanto a la distribución por provincias, la mayoría de los expedientes aprobados corresponden a solicitantes de Pontevedra y Ourense, con 76 cada una, seguidas de Lugo con 11 y, finalmente, A Coruña con 9.
Estas ayudas a la reestructuración y reconversión se conceden para favorecer la replantación de viñedos, la reconversión varietal y la mejora de las técnicas de gestión de viñedos. Por ello, estas ayudas contribuyen a mejorar la competitividad de las explotaciones vitícolas, haciéndolas más rentables y potenciando un ámbito estratégico dentro del sector agroalimentario gallego.
Acción estratégica
Esta medida es estratégica para nuestra comunidad, con el objetivo principal de incrementar la competitividad de las explotaciones vitícolas. Lo hace a través de los reajustes estructurales necesarios del viñedo gallego para reducir los costes de producción de las explotaciones, caracterizadas por un alto grado de minifundismo. También mediante mejoras técnicas en la gestión de los viñedos gallegos, que contribuyan a redimensionar las explotaciones, y con los reajustes varietales necesarios para favorecer la orientación al mercado.
De este modo, se adaptan las producciones a la demanda, al mismo tiempo que se preservan las viníferas autóctonas gallegas, de menores rendimientos, pero de alta calidad diferenciada, aprovechando así la gran ventaja competitiva que supone su diferenciación en un mercado cada vez más globalizado.
En este sentido, con estas ayudas se busca optimizar el cultivo de la vid en Galicia para reducir costes y orientarse mejor a los diferentes mercados, potenciando el grado de profesionalización y los consiguientes beneficios económicos para este tipo de explotaciones, al tiempo que se fomenta el relevo generacional.
