La Comisión ha adoptado el 4 de junio la Estrategia europea de resiliencia hídrica, cuyo objetivo es restaurar y proteger el ciclo del agua, garantizar agua limpia y asequible para todos y crear una economía del agua sostenible, resiliente, inteligente y competitiva en Europa.
Esta estrategia global, según apunta la Comisión, ayudará a los Estados miembros a gestionar el agua de manera más eficiente, mediante la aplicación de la legislación vigente de la UE en materia de aguas y a través de más de treinta acciones. Los Estados miembros, las regiones y los municipios, pero también los ciudadanos y las empresas, son los agentes clave de la resiliencia hídrica.
Europa se ha visto afectada por fenómenos meteorológicos extremos, como inundaciones catastróficas, sequías prolongadas e incendios forestales. Con el aumento de los efectos del cambio climático, esta situación no hará sino empeorar. Ningún país o región se libra. Es algo que afecta por igual a ciudadanos, agricultores, el medio ambiente y las empresas, con repercusiones en la salud, la interrupción del suministro de energía, alimentos y agua potable y crecientes pérdidas económicas en toda la UE. Cinco de los diez principales riesgos a nivel mundial para las empresas están relacionados con el agua.
Según manifiesta la Comisión, la estrategia es una oportunidad para las empresas e investigadores europeos, que están bien situados para abrir camino, ya que representan el 40% de las patentes de tecnologías del agua en todo el mundo.
La presidenta Ursula von der Leyen ha declarado: “El agua es vida. La resiliencia hídrica es clave para nuestros ciudadanos, agricultores, medio ambiente y empresas. La Estrategia de resiliencia hídrica de la Comisión traza el camino hacia una economía del agua sostenible, resiliente, inteligente y competitiva. Debemos actuar ahora para proteger este escaso recurso”.
Establecer una visión europea común de la resiliencia hídrica
La Estrategia se centra en tres objetivos clave para una acción común.
En primer lugar, se restaurará y protegerá el ciclo del agua, desde la fuente hasta el mar. A tal fin, la aplicación efectiva del marco ya existente de la UE para el agua dulce —que incluye la Directiva marco sobre el agua y la Directiva sobre la gestión de inundaciones— es fundamental y debe centrarse tanto en la cantidad como en la calidad del agua. Además, deben intensificarse los esfuerzos para mejorar la retención de agua en el suelo, prevenir eficazmente la contaminación del agua y luchar contra los contaminantes en el agua potable, incluidas las PFAS.
En segundo lugar, la Estrategia tiene por objeto crear una economía inteligente en el ámbito del agua para impulsar la competitividad, atraer inversiones y promover la industria del agua de la UE. Para alcanzar este objetivo, es esencial mejorar la eficiencia hídrica y la gestión sostenible del agua. Esta es la razón por la que la Comisión también ha publicado el 4 de junio una Recomendación sobre la eficiencia hídrica, que establece principios rectores para reducir el consumo de agua. Establece el objetivo de mejorar la eficiencia hídrica en la UE en al menos un 10 % de aquí a 2030 y recomienda a los Estados miembros que fijen sus propios objetivos en materia de eficiencia hídrica sobre la base de sus circunstancias territoriales y nacionales. En este contexto, dado que los niveles nacionales de fuga de agua varían del 8 % al 57 %, también es importante reducir las fugas en las tuberías y modernizar las infraestructuras hídricas mediante financiación pública y privada y la integración de soluciones digitales.
Por último, la Estrategia contribuirá a garantizar un agua limpia y asequible y un saneamiento para todos. Para lograrlo, la Estrategia subraya el papel esencial de consumidores y empresas a la hora de ahorrar agua en casa o en el trabajo. Por lo tanto, la Estrategia promueve el intercambio de mejores prácticas para aumentar la sensibilización pública y de sectores específicos.
A escala mundial, la Estrategia refuerza el papel de la UE en la promoción de la resiliencia hídrica en todo el mundo a través de asociaciones y cooperación internacionales. Predicando con el ejemplo, la UE promoverá una agenda mundial del agua junto con socios internacionales y terceros países, en particular a través de Global Gateway.
Todos los agentes de la sociedad deben comprometerse para alcanzar los objetivos de la Estrategia
La Comisión propone acciones emblemáticas en cinco ámbitos facilitadores a fin de lograr los objetivos de la Estrategia y apoyar a los Estados miembros, los ciudadanos, las autoridades locales, las empresas y la sociedad civil.
- Gobernanza y puesta en práctica
Para acelerar la aplicación del acervo de la UE en materia de agua, se organizarán diálogos estructurados con todos los Estados miembros, así como intercambios periódicos con las regiones, las ciudades y las autoridades responsables del agua para promover las mejores prácticas, determinar los retos en materia de aplicación y las prioridades de ejecución, fomentar la cooperación transfronteriza en este ámbito y, en la medida de lo posible, simplificar y racionalizar las normas de la UE.
- Inversiones
Para garantizar una financiación adecuada y movilizar inversiones tanto públicas como privadas, la Comisión aumentará los fondos disponibles de la política de cohesión para el agua y adoptará una hoja de ruta para los créditos a la naturaleza. El Banco Europeo de Inversiones también pondrá en marcha un nuevo programa sobre el agua y un nuevo instrumento de asesoramiento sobre el agua sostenible, en cooperación con la Comisión, y pondrá a disposición más de 15 000 millones de euros de financiación para el período 2025-2027. La inversión privada desempeña un papel clave para reforzar la resiliencia hídrica y debe intensificarse significativamente.
- Acelerar la digitalización y la IA
Un plan de acción a escala de la UE sobre la digitalización del agua permitirá aprovechar todos los beneficios de la digitalización, incluida la inteligencia artificial, para la gestión y el uso sostenible del agua. Por ejemplo, los contadores digitales inteligentes ofrecen un potencial significativo para mejorar las detecciones de fugas y los datos satelitales pueden contribuir en la previsión.
- Impulsar la investigación y la innovación
La inversión en investigación, innovación, industria y competencias también reforzará la competitividad del sector del agua. Situando a las personas en el centro del cambio, la Comisión pondrá en marcha, entre otras acciones, una estrategia de I+i para la resiliencia hídrica y una Academia Europea del Agua.
- Seguridad y preparación
Por último, la resiliencia hídrica colectiva requiere seguridad y preparación. La Comisión mejorará los sistemas de la UE de alerta temprana y seguimiento en tiempo real para las inundaciones y sequías, reforzando los vínculos entre los niveles europeo, nacional y local.
La Agencia Europea de Medio Ambiente publica un informe sobre el potencial de ahorro de agua y posibles medidas, como complemento de la Estrategia de resiliencia hídrica.
