La Comunidad de Madrid aprueba una nueva normativa que exigirá un cuaderno de trazabilidad para cada partida de aceituna y busca mejorar el control del sector olivarero y prevenir robos y prácticas fraudulentas.
Con esta nueva norma, la Comunidad de Madrid quiere garantizar la trazabilidad de las aceitunas desde su recolección hasta su transformación y consumo, con el objetivo de reforzar la seguridad alimentaria, mejorar la transparencia del sector y prevenir prácticas fraudulentas.
La medida, impulsada por la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior y cuya entrada en vigor está prevista para finales de este mes de mayo, establece la obligación de documentar todo el recorrido del producto desde el campo hasta las almazaras y centros de almacenamiento.
El texto recoge que cada partida de aceituna deberá ir acompañada de un cuaderno de trazabilidad que permita conocer su origen, tránsito y destino final. Además, las almazaras solo podrán admitir aceitunas que dispongan del correspondiente certificado de trazabilidad.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo autonómico pretende también proteger a los agricultores frente al aumento de robos registrado en los últimos años y asegurar el cumplimiento de la normativa estatal y europea vigente.
La Comunidad de Madrid ha incrementado la superficie dedicada al olivar cerca de un 2 % desde 2019, pasando de 29.425 hectáreas a 29.974 en 2025. De esta superficie, alrededor de 20.000 hectáreas están integradas en la Denominación de Origen Protegida Aceite de Madrid, que en poco más de dos años reúne ya 15 marcas y 13 almazaras.
Actualmente se desarrolla la campaña oleícola 2025/26, en la que se prevé la comercialización de nuevos aceites amparados por la DOP y con expectativas de alta calidad debido al buen estado sanitario de la aceituna.
En la campaña anterior, la 2024/25, la producción alcanzó los 34.000 litros de aceite, lo que supone un incremento cercano al 110 % respecto a la primera campaña de la denominación, que registró 16.204 litros.
