El IPC cerró diciembre con un aumento mensual del 0,3 %, situando la inflación interanual en el 2,9 %, una décima menos que en noviembre. Según los datos del INE, analizados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el comportamiento de los alimentos volvió a ser determinante en la evolución de los precios.
El IPC subyacente, que excluye los productos energéticos y los alimentos no elaborados, subió un 0,4 % en el mes y se colocó en el 2,6 % interanual, por debajo del índice general.
El grupo de Alimentos y bebidas registró un incremento mensual del 0,2 % y una subida interanual del 3,0 %. Dentro de este grupo, las mayores repercusiones positivas en el mes procedieron del tabaco, las legumbres y hortalizas frescas, el pescado fresco y congelado y la carne de vacuno. En sentido contrario, destacaron los descensos de precios en frutas frescas, bebidas alcohólicas y café, cacao e infusiones.
En conjunto, la suma de las repercusiones mensuales de todas las rúbricas de alimentos, bebidas y tabaco aportó 0,061 puntos porcentuales a la variación mensual del IPC general.
En términos interanuales, las rúbricas alimentarias con mayor impacto positivo fueron el tabaco, otras carnes, la carne de vacuno, las frutas frescas y otros preparados alimenticios, que en conjunto aportaron 0,513 puntos porcentuales al IPC. Por el contrario, aceites y grasas, patatas y sus preparados y el azúcar registraron las principales repercusiones negativas. La aportación total de alimentos, bebidas y tabaco a la inflación interanual alcanzó los 0,719 puntos porcentuales.
El grupo de Transporte contribuyó a moderar la inflación. En diciembre descendió un 0,1 % mensual y presentó una tasa interanual del 1,8 %, influido por la bajada de los precios de los carburantes y combustibles, que cayeron un 1,6 % en el mes y un 1,9 % respecto al año anterior.
Por grupos, la inflación interanual se situó en el 3,0 % en alimentos y bebidas no alcohólicas, el 4,4 % en bebidas alcohólicas y tabaco y el 1,8 % en transporte. Según el análisis del INE, el avance anual del IPC estuvo impulsado por los alimentos, mientras que el transporte y el grupo de ocio y cultura, afectado por los precios de los paquetes turísticos, ejercieron una influencia negativa sobre la tasa anual.

