El Gobierno de Castilla-La Mancha, ASAJA, UPA y Cooperativas Agroalimentarias trabajan en una propuesta conjunta sobre la PAC 2028-2034. El proceso se produce en un contexto de recorte presupuestario, cambios normativos y preocupación por el aumento de costes en el sector.El Gobierno de Castilla-La Mancha y las principales organizaciones profesionales agrarias —ASAJA, UPA y Cooperativas Agroalimentarias— continúan trabajando en la definición de una posición común sobre la futura Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2028-2034.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, mantuvo el 8 de abril una reunión con representantes del sector para avanzar en este proceso, que se inició hace más de un año. Fruto de ese trabajo previo, se han trasladado varios documentos tanto a la Comisión Europea como al Ministerio de Agricultura, según explicó el propio consejero en declaraciones previas al encuentro.
Durante la reunión se abordaron dos ejes principales. Por un lado, el análisis del nuevo marco normativo de la PAC, que incluirá siete reglamentos frente a los tres actuales, y cuya aplicación podría retrasarse. Por otro, el Marco Financiero Plurianual, ante el que el Gobierno regional ha mostrado su rechazo al recorte del 22% planteado en términos nominales.
En este contexto, el Ejecutivo autonómico ha defendido la necesidad de mantener las medidas de desarrollo rural, como la modernización de explotaciones, el apoyo a la industria agroalimentaria o los programas LEADER, así como las intervenciones sectoriales, entre ellas la vitivinícola.
Además, se ha distribuido entre las organizaciones un cuestionario para empezar a definir las líneas de las futuras ayudas agroambientales y asociadas, con especial atención a la ganadería extensiva. El objetivo es elaborar un documento conjunto que será sometido a consulta pública.
El relevo generacional ha sido otro de los asuntos tratados. La incorporación de jóvenes al sector es uno de los ejes de la política agraria regional y forma parte del debate europeo sobre el futuro de la PAC.
Por otra parte, el consejero ha advertido del impacto de la situación geopolítica en los costes de producción. En relación con el conflicto con Irán, ha señalado un incremento reciente de los precios de la energía, los combustibles y los fertilizantes, que en algunos casos se han duplicado, lo que supone un riesgo para la viabilidad de las explotaciones.
Ante este escenario, Martínez Lizán ha subrayado la necesidad de mantener una PAC “fuerte” que respalde a un sector que, según ha recordado, opera en un entorno altamente regulado.
