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Mercados del Vino y la Distribución ha hablado con Javier Pagés, recién reelegido por unanimidad presidente de la Denominación de Origen Cava, la cual enfrenta unida una nueva etapa.

MVD. ¿Cuál sería el primer mensaje que quiere trasladar a los integrantes de la D.O.Cava?

Javier Pagés (J.P.). Lo primero que quiero decir es que existe mucha unidad y cohesión dentro del sector para seguir un modelo que ya hemos iniciado. El cava tiene una gran calidad y hemos de seguir trabajando en continuar revalorizándolo, buscando esa calidad y manteniendo la reputación que se merece el propio cava. Seguir apostando por el método cualitativo, que venimos llevando a cabo toda la vida y con el cual todo el sector está de acuerdo. Un método que requiere de grandes recursos, que cuenta con diferentes orígenes, que logra una singularidad y un método también de grandes y largas crianzas, que es por el que está apostando la Denominación.

Además, tenemos otros retos, que vamos a tener que seguir llevando adelante, como pueden ser la sostenibilidad, temas de cambio climático, adaptándonos y mejorando para luchar contra sus consecuencias; temas de control y certificación, porque para eso somos una denominación de origen que se distingue por la capacidad que tenemos para dibujar la trazabilidad desde el propio origen hasta el consumidor… y esto lo tenemos que seguir potenciando; temas de comunicación, que es muy importante. También seguir trabajando en la cohesión del sector en bien de esta marca –grandísima e importante marca– que es el cava.

MVD. ¿Cómo está influyendo el cambio climático a la D.O. Cava?

J.P. Yo creo que como a todo el mundo. Al mundo agrícola el cambio climático le afecta y eso hace que desde que empieza el ciclo de la uva hasta el final, pues nos tenemos que ir adaptando de principio a fin. El cambio climático nos ha traído que cada año se ha convertido en un año diferente: hay años muy calurosos, años menos calurosos, hay años con sequías, hay veces que ha habido series de cuatro o cinco años de mucha sequía y mucho calor y series qué con menos, hay grandes heladas… Esto nos está afectando y nos tenemos que ir adaptando a estos cambios día a día. Lo que está claro es que afecta, ya que la curva es claramente ascendente hacia periodos de mayor temperatura promedio de los que teníamos antes. Ahora hay veces que tenemos que adelantar la vendimia y otros procesos, pero el sector se está adaptando a estos cambios continuos.

MVD. ¿Previsiones económicas para este año?

J.P. Yo no me atrevo a hacer previsiones, lo que sé es lo que hemos cerrado en el primer trimestre –puesto que el segundo trimestre aún no lo está– y en cuanto a las ventas seguimos con unos crecimientos muy elevados, lo que es una gran noticia, ya que no solo cerramos el año pasado con incrementos muy elevados sino que los hemos seguido manteniendo en el primer trimestre, que es un trimestre que, dependiendo de cómo ha ido el año anterior, a veces flojea, y sin embargo ha venido con mucha fuerza.

Pero el pronóstico para final de año no me atrevo a hacerlo, debido a las circunstancias económicas que se están produciendo y que pueden afectar a las ventas, como son la elevada inflación, la recesión que se ha anunciado en Estados Unidos, los costes elevados de la energía, la subida del transporte, el incremento de los combustibles, la escasez de algunas materias primas y precios más elevados de las mismas… Todo ello está creando un escenario de final de año que, aunque hay que ser siempre optimista, no catastrofista, hace difícil aventurar lo que puede pasar de aquí a final de año; por ello decir que vamos a mantener unos crecimientos tan buenos como los que llevamos es un poco aventurarse, mejor tener prudencia.

MDV. Revisando los principales países a los que exporta la D.O.Cava, aparece Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Japón, pero China no está en los primeros puestos ¿qué pasa con este país asiático?

J.P. China es un país importantísimo, pero en estos momentos no es un gran consumidor de vino espumoso, y aquí podríamos hablar de vino espumoso de todos los países y todas las zonas. Han empezado en el mundo del vino más tarde, están desarrollando la cultura del vino y la cultura del vino espumoso aún no ha llegado con tanta fuerza. Es un país que tiene importancia, que tiene crecimiento, pero no supera a países asiáticos en los que la cultura del vino se ha arraigado muchísimo más, como puede ser Japón. La suma de toda Asía si es importante para nuestra Denominación.

MVD. ¿Hay algún mercado que quisierais conquistar este año?

J.P. No, yo creo que seguimos en todos. Porque en todos, incluidos los más importantes, nos queda mucho por hacer. Por ejemplo, el año pasado un mercado importantísimo para nosotros fue Estados Unidos, hoy es quizás el mercado más deseado del mundo y nosotros tuvimos unos crecimientos muy importantes sobre unos números que ya lo eran, y queremos seguir penetrando no solo a nivel distribución, sino llegando más al consumidor, pero también revalorizar. La palabra es revalorizar y siempre revalorizar, ese tiene que ser nuestro mantra. Vender cada vez productos con mayor valor, con más crianza, más sofisticados, de mayor valor. Esto hará que el cava sea percibido mejor siempre y que el sector vaya ganando en valor. Por eso nos queda crecer en Estados Unidos, nos queda recorrido en Inglaterra, en Bélgica, Japón. Hay que seguir en todos.

MVD. ¿Cuál es el punto débil y el punto fuerte de la D.O.Cava?

J.P. El punto fuerte de la denominación cava es que es la segunda denominación más grande en cuanto al número de botellas vendidas a nivel nacional, y eso creo que es un número muy importante, y la número uno de España en cuanto al número de botellas vendidas en el exterior. Eso demuestra que el cava tiene una fortaleza gigantesca.Tiene una representación a nivel mundial en más de 150 países, lo que la hace un fenómeno especial como Denominación; es un reconocimiento enorme a nuestro producto y esto hace que tengamos un tejido amplio y numeroso. Yo creo que esa es la fortaleza del cava.

Y la debilidad… yo no la llamaría debilidad, yo creo que es un área de mejora: el cava tiene el nivel y la calidad para tener una reputación más alta y un nivel cualitativo más alto del que tiene hoy en día. Para eso tenemos que trabajar, evidentemente, comunicar mejor, seguir incrementando el número de ofertas de cavas cualitativos en la parte alta y seguir trabajando en todos estos sentidos, esas serían áreas que nos quedan por mejorar hoy por hoy. Otro aspecto a destacar que hemos de conseguir que continúe, porque es algo que se tiene un día y no se tiene continuamente, es la cohesión y la unión; eso a una Denominación la hace muy fuerte, y hoy el cava ha demostrado esa unidad.

MVD. ¿Están trabajando en el cava sin alcohol?

J.P. No es algo en lo que estemos trabajando, porque el cava por definición es un producto que proviene de la uva y tiene una primera fermentación y una segunda fermentación. Si existen marcas que lo están haciendo en espumosos sin alcohol. Esto es todo un campo que se está llevando adelante, pero como cava no existe, porque en cava la apuesta es claramente por el método tradicional. Los espumosos sin alcohol son productos que creo que están en expansión en muchos mercados, hay un consumo detrás de esto, y yo creo que seguiremos viendo espumosos sin alcohol en los diferentes mercados y con marcas que en algunos casos son marcas de la denominación cava o de otras denominaciones de origen que están trabajando también en este tipo de producto.

MVD. ¿Cuál es su objetivo en este nuevo mandato?

J.P. Hemos cerrado una etapa, pero la etapa no ha acabado. Vamos a seguir con la revalorización de la Denominación de Origen Cava, de nuestros productos, y eso para mí es lo más importante: generar prestigio, y para lograrlo contamos con un Plan Estratégico. Y después, tampoco olvidamos los temas de sostenibilidad, que para nosotros es crucial, tanto con el medio ambiente como del propio territorio, que es un aspecto importante también para el consumidor; temas de comunicación, para poder comunicar toda la labor que realizamos; el tema de certificación y control que tiene la DO, y que nos hace singulares respecto a productos que no tienen DO, que podemos certificar y asegurar al consumidor una trazabilidad del origen hasta su consumo. Yo creo que estos son valores sustanciales, importantes, y tenemos que seguir trabajando en ellos; pero al final todo se resume en lo que te decía al principio: la revalorización del sector y continuar trabajando en este empeño… y conquistar los mercados por calidad, calidad y calidad.

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