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El coste de las bajas laborales por contingencias comunes en la distribución alimentaria alcanzó los 1.180 M€ en 2025, con un incremento del 13% respecto a 2024., según un informe elaborado por ASEDAS y AMAT. El número de procesos creció un 9% y se identifica un potencial ahorro superior a 211 M€.

El coste de las bajas laborales por contingencias comunes en el sector de la distribución alimentaria ascendió a 1.180 M€ en 2025, según el informe Análisis sobre las Bajas Laborales por Contingencias Comunes en el Sector de la Distribución Alimentaria (Ejercicios 2018-2025), elaborado por ASEDAS y AMAT. Esta cifra supone un incremento del 13% respecto a 2024 y del 155% en comparación con 2018.

Del total, 656 M€ correspondieron a prestaciones económicas de la Seguridad Social gestionadas por las Mutuas (56%), mientras que el coste directo para las empresas alcanzó los 524 M€ (44%).

El número de bajas también aumentó, con 386.687 procesos registrados en 2025, un 9% más que el año anterior y un 67% más que en 2018. Además, el informe destaca que el 6% de los trabajadores concentró el 49% de las bajas, lo que refleja una alta recurrencia en un grupo reducido de empleados.

Uno de los aspectos más relevantes del análisis es la duración de las bajas por patologías traumatológicas. Cuando son tratadas en el sistema público de salud, la media se sitúa en 82 días, frente a los 45 días cuando la atención se realiza en las Mutuas. Esta diferencia de 37 días abre la puerta a un ahorro potencial de más de 211 M€, de los cuales 132 M€ corresponderían a la Seguridad Social y 79 M€ a las empresas.

El informe también alerta sobre el incremento de los trastornos mentales, con 31.966 procesos registrados, lo que supone un aumento del 7% interanual y del 113% respecto a 2018.

Entre las causas de esta evolución, el estudio señala factores como la complejidad burocrática en la gestión de las bajas, la falta de médicos en atención primaria y especialistas, la escasez de inspectores y el aumento de las listas de espera en la sanidad pública.

En cuanto a los patrones de incidencia, los lunes concentran el 22% de los procesos de baja, frente al 16% de los viernes, mientras que los fines de semana suman el 10%. Por edades, los trabajadores de entre 16 y 35 años registran la mayor incidencia, con un aumento del 152% desde 2018, mientras que en los mayores de 55 años esta ha descendido un 32%.

Sin embargo, la duración de las bajas es mayor en los trabajadores de más edad, con una media de 97 días, frente a los 56 días en el grupo de 36 a 55 años y los 24 días entre los más jóvenes.

El informe concluye que parte de la solución pasaría por reforzar los recursos sanitarios y otorgar mayor capacidad de gestión a las Mutuas, especialmente en determinadas patologías, además de revisar algunos aspectos normativos y mejorar la concienciación social sobre el impacto de las bajas laborales.

Pie de Foto:  Alberto Peironcely (ASEDAS), Pedro Pablo Sainz (AMAT), Javier Quiles (CONSUM), Josep Antoni Duran i Lleida (ASEDAS), Borja Suárez Corujo (Secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones. Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migración), Clara de Lorenzo (Gadisa), Ignacio García Magarzo (ASEDAS), Roger Gaspa (CEDAC).

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