España y Francia consolidan su estrecha relación económica con un nuevo mecanismo de diálogo político. Con un volumen de comercio de bienes y servicios que supera los 130.000 millones de euros, un 26% más que hace siete años. Ambos países celebrarán reuniones ministeriales dos veces al año para coordinar prioridades estratégicas.
Los gobiernos de España y Francia han dado un paso más en el fortalecimiento de su relación económica al acordar la creación de un diálogo regular de alto nivel entre ambos países. La iniciativa, que contempla reuniones ministeriales dos veces al año, se concretó durante el V Foro Económico España-Francia celebrado en París.
La relación bilateral entre ambos países destaca por su intensidad dentro de la Unión Europea, con un volumen de comercio de bienes y servicios que supera los 130.000 millones de euros, un 26% más que hace siete años. Francia se mantiene como el principal destino de las exportaciones españolas, mientras que España figura entre los cinco socios comerciales más relevantes para el país vecino. A ello se suma un elevado nivel de inversión cruzada, que supera los 100.000 millones de euros en ambas direcciones.
El encuentro, organizado por CEOE y MEDEF, reunió a altos directivos empresariales con el objetivo de identificar nuevas oportunidades de negocio y colaboración. En este contexto, ambos ministros coincidieron en la necesidad de profundizar la integración económica y avanzar en la eliminación de obstáculos al comercio y la inversión. La primera reunión en este nuevo formato está prevista para el último trimestre de 2026.
Durante la clausura, los responsables económicos subrayaron el carácter estratégico de esta alianza en un entorno global marcado por la incertidumbre, así como su papel clave para reforzar la competitividad europea y avanzar hacia una mayor autonomía estratégica.
Asimismo, reiteraron su apuesta por una mayor integración del mercado único europeo, con mercados de capitales más sólidos, menos barreras internas y un impulso decidido a las interconexiones energéticas.
Ambos países también reafirmaron su compromiso con el fortalecimiento del sistema multilateral y con la construcción de una arquitectura económica internacional más equilibrada, capaz de responder a los desafíos actuales y de evitar que las economías más vulnerables queden rezagadas.
