Codorníu incrementará un 20% la compra de uva durante la vendimia de 2026 y mantendrá todos los contratos plurianuales con sus proveedores. La medida permitirá reforzar el apoyo a más de 300 familias viticultoras en un año marcado por la recuperación de la producción y la incertidumbre sobre la comercialización.
La bodega Codorníu ha anunciado que aumentará un 20% la adquisición de uva durante la campaña de vendimia de 2026, una decisión con la que pretende ofrecer estabilidad a los viticultores en un contexto de mayor producción y preocupación por la posible existencia de excedentes. La compañía mantendrá íntegramente los acuerdos plurianuales suscritos con más de 200 familias viticultoras y ampliará el volumen de compra a más de un centenar de proveedores, con una aportación económica al territorio superior a los nueve millones de euros.
La campaña de este año se presenta con una situación muy distinta a la de las últimas vendimias. Tras varios ejercicios condicionados por la sequía, la recuperación productiva de los viñedos permitirá una cosecha previsiblemente superior a la de 2025, aunque con diferencias entre variedades y zonas de producción. Esta mejora coincide, sin embargo, con la incertidumbre existente en el sector sobre la capacidad de absorber toda la producción.
Ante este escenario, la compañía ha optado por garantizar el cumplimiento de todos los contratos ya firmados e incrementar las cantidades de compra en la mayoría de los casos. Con ello pretende trasladar un mensaje de confianza a los viticultores y asegurar la salida comercial de una parte importante de la cosecha.
Durante las campañas de 2023, 2024 y 2025, la empresa aplicó un complemento extraordinario en el precio de la uva para compensar las pérdidas derivadas de la sequía, llegando en algunos casos a duplicar el importe inicialmente previsto en los contratos. Para la vendimia de 2026, ese suplemento desaparecerá al considerar que la recuperación de la producción modifica las necesidades del sector.
La bodega considera que la prioridad en esta campaña no es compensar una menor cosecha, sino garantizar la compra de la uva comprometida y mantener los precios acordados, contribuyendo así a la estabilidad económica de las explotaciones vitícolas.
Codorníu atribuye esta capacidad de aumentar las compras a la evolución positiva de su actividad durante los últimos cinco años, periodo en el que ha registrado un crecimiento continuado y ha reforzado su situación financiera. Según la compañía, esta evolución le permite mantener su apuesta por un modelo basado en la estabilidad de las relaciones comerciales con los viticultores.
Desde la implantación de los contratos plurianuales en 2019, la empresa ha consolidado una red de colaboración integrada por más de 300 familias viticultoras, con el objetivo de favorecer la planificación y ofrecer mayor seguridad a las explotaciones.
La preparación de la campaña de 2026 ha estado acompañada de reuniones con viticultores y representantes del sector, tanto en el seno del Consejo Regulador de la D.O. Cava como con las principales organizaciones agrarias. Estos encuentros han servido para analizar la evolución de la vendimia y estudiar medidas orientadas a reforzar la sostenibilidad de la viticultura del Penedès.
