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El consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, como representante de Castilla-La Mancha en la Asamblea de Regiones Europeas Vitícolas (AREV) ha trasladado el 9 de septiembre en la International Bureau la propuesta de reelección del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para continuar presidiendo la organización durante otros dos años.

Esta elección se llevaría a cabo en la Asamblea General que está prevista celebrarse, según se desarrolle la situación sanitaria, en el mes de noviembre en la ciudad de Estrasburgo (Francia). Una reunión en la que estarían representadas las más de 50 regiones vitivinícolas europeas que la conforman, una cifra que pone de manifiesto la importancia de la organización y del papel trascendente que tiene Castilla-La Mancha como la región con más superficie y producción en vino, en la defensa de un alimento que se encuentra presente en toda Europa.

Martínez Arroyo ha indicado que hay una “valoración muy positiva del trabajo realizado desde Castilla-La Mancha en estos años”, donde se ha conseguido relanzar la organización y ubicar su sede en Bruselas. Además, se ha podido aumentar la interlocución con las organizaciones comunitarias llegando a acuerdos con el mayor grupo de presión en Europa como es Farm Europe, trabajando para que se tenga una mayor visibilidad y se pueda negociar mejor en defensa de los intereses de las regiones y de los productores vitícolas que componen la AREV.

En el encuentro, se han puesto sobre la mesa dos asuntos que afectan al vino: los aranceles de EEUU y la nueva relación de la Unión Europea con el Reino Unido.

La AREV, ha dicho Martínez Arroyo, va a trabajar para que haya acuerdos comerciales entre la Unión Europea con nuestros socios que faciliten la venta de un producto que necesita del mercado exterior. Ésta va a ser una de las peticiones que se realizarán al comisario de Agricultura y al nuevo comisario de Comercio, en sustitución de Phil Hogan.

En estos años, además, ha dicho, se va a trabajar en el etiquetado del vino en el contexto europeo muy transparente para el consumidor y en defender que en la nueva PAC, donde se ultiman los reglamentos que la definen en todo el continente, que el vino tenga un hueco propio en el desarrollo de los programas nacionales.

En esta línea ha incidido en que el sector vitivinícola debe tener un programa de apoyo específico con ayudas directas y también con medidas de mercado que se puedan activar cuando sean precisas de forma automática como la destilación, la aplicación en vendimia en verde o el almacenamiento privado, que este año se han puesto en marcha, pero de manera excepcional.

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