La D.O.P. Cebreros ha comenzado la vendimia de 2026 en un escenario de máxima incertidumbre tras los graves incendios forestales que han afectado a la Sierra de Gredos. Las primeras estimaciones apuntan a que unas 200 hectáreas de viñedo inscrito han quedado dentro del perímetro del fuego.
La campaña arrancó el pasado 1 de agosto con la recolección de la variedad blanca Albillo Real, mientras los responsables de la denominación continúan evaluando el alcance real de los daños provocados por el incendio, que todavía mantiene algunos puntos calientes y pequeñas reactivaciones. La prioridad es determinar el estado de los viñedos y preservar la calidad de la cosecha en las parcelas que han podido salvarse.
Según las primeras valoraciones, alrededor de 200 de las casi 500 hectáreas que integran la D.O.P. Cebreros se encuentran dentro del perímetro afectado por el fuego. La mayor incidencia se registra en el municipio de Cebreros, con unas 180 hectáreas afectadas, mientras que en El Tiemblo prácticamente la totalidad de su viñedo inscrito ha quedado dentro del área de influencia de las llamas. También se han visto afectados algunos parajes de Burgohondo y El Barraco. En cambio, los viñedos de Navaluenga, Sotillo de la Adrada, Navahondilla y Mijares no han resultado alcanzados.
La variedad Albillo Real, que representa aproximadamente el 10% del viñedo protegido, es la que ha sufrido un mayor impacto proporcional. La mayor parte de estas plantaciones se sitúan en las zonas de menor altitud de Cebreros, precisamente las más castigadas por el incendio. Las estimaciones iniciales indican que alrededor del 75% del Albillo Real registrado en la denominación se encuentra dentro del perímetro del fuego, lo que hace prever una cosecha especialmente reducida para esta variedad en 2026.
Además de la pérdida de producción, preocupa el posible efecto del humo sobre la calidad de la uva. Al coincidir el incendio con un estado avanzado de maduración, las bodegas deberán extremar las precauciones durante la vendimia para evitar que el mosto adquiera aromas o sabores no deseados derivados de la exposición al humo y a la ceniza.
La situación es más favorable para la Garnacha, que supone cerca del 90% del viñedo de la denominación. Su mayor dispersión geográfica, con presencia en municipios no afectados como Villanueva de Ávila, Navalmoral de la Sierra, Lanzahíta o San Esteban del Valle, permitirá mantener una parte significativa de la producción de esta campaña.
La D.O.P. Cebreros reconoce que todavía es pronto para conocer el alcance definitivo de los daños, ya que será necesario esperar a la brotación de la próxima primavera para comprobar qué cepas logran recuperarse y cuáles se han perdido definitivamente. Mientras tanto, el sector también muestra preocupación por el desplazamiento de fauna silvestre hacia los viñedos no afectados y por el impacto que esta situación puede tener sobre unos viticultores con una elevada media de edad.
La denominación afronta así una de las vendimias más difíciles de su historia reciente, a la espera de que las administraciones y el conjunto del sector articulen medidas de apoyo que permitan garantizar la continuidad de la actividad vitivinícola en la comarca.
