La junta general de accionistas de El Corte Inglés ha respaldado por unanimidad todas las propuestas del Consejo de Administración y ha avanzado las líneas maestras del nuevo Plan Estratégico.
El Corte Inglés afronta una nueva etapa de crecimiento con un plan estratégico renovado que incrementará el esfuerzo inversor en áreas consideradas clave para el futuro del grupo. La presidenta de la compañía, Cristina Álvarez, adelantó durante la junta general de accionistas que el documento, cuya aprobación está prevista para septiembre, priorizará la expansión del negocio, la modernización logística y la incorporación de nuevas capacidades tecnológicas.
La junta, celebrada en Madrid, aprobó por unanimidad todas las propuestas planteadas por el Consejo de Administración, incluidas las cuentas anuales, el informe de gestión, el informe de sostenibilidad y la aplicación del resultado. Los accionistas también ratificaron el nombramiento de Javier Catena como consejero delegado.
Durante su intervención, Álvarez situó la atención al cliente, la tienda física y la excelencia en el producto entre los principales pilares de la estrategia empresarial. La presidenta defendió el papel de los establecimientos como un elemento diferenciador frente a otros operadores y destacó su capacidad para reforzar la relación con los consumidores, al tiempo que subrayó el crecimiento del canal digital como una de las principales vías de captación y fidelización.
La compañía también prevé reforzar sus inversiones logísticas para mejorar el servicio a tiendas y clientes y avanzar en la aplicación de herramientas de inteligencia artificial destinadas a optimizar la disponibilidad de productos, personalizar la experiencia de compra y mejorar la eficiencia operativa.
En el plano económico, la dirección destacó la evolución positiva registrada durante el ejercicio 2025, cerrado el 28 de febrero de 2026. El grupo alcanzó unos ingresos de 17.247 millones de euros y elevó un 2 % la cifra de negocio en superficie comparable, con una aceleración de la actividad comercial durante el segundo semestre.
El beneficio bruto de explotación (Ebitda) ascendió a 1.266 millones de euros, un 4,7 % más que el año anterior, mientras que el beneficio neto aumentó un 22,8 %, hasta los 628 millones de euros. El beneficio neto recurrente se situó en 522 millones, un 11 % superior al ejercicio precedente.
La evolución financiera también permitió reducir la deuda financiera neta en 148 millones de euros, situando el nivel de endeudamiento en 1,3 veces el Ebitda, el más bajo alcanzado por la compañía en casi dos décadas.
