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En la campaña 2019 la infección por Oídio se manifestó con poca severidad en la mayor parte de la Rioja, y los agricutores aplicaron entre 4 y 6 tratamientos en las parcelas ensayadas en el proyecto Oidio Detection. Con la ayuda del Modelo Gubler-Thomas en la toma de decisiones durante la campaña se logró reducir el número de aplicaciones en más de un 20% respecto.

Oidio Detection es un proyecto orientado a desarrollar una herramienta que ayude a los viticultores a optimizar los tratamientos en base a modelos bioclimáticos que permitan predecir de forma más precisa el riesgo de Oídio. Para ello se escogieron nueve viñedos riojanos característicos de diferentes zonas de la DOCa Rioja afectados habitualmente por esta enfermedad.

Todos los viñedos están en espaldera, son de la variedad Tempranillo injertados sobre 110-R en la mayor parte de los casos, tienen como mínimo cinco años y son en su mayoría de secano.

Durante la campaña 2018 la infección por Oídio se manifestó con mucha severidad en la mayor parte de La Rioja, al contrario de lo que sucedió en 2019 en la que se manifestó con muy poca severidad. No obstante, en ambas campañas los viticultores aplicaron según su criterio entre 4 y 6 tratamientos en las parcelas ensayadas.

Con la ayuda del Modelo Gubler-Thomas en la toma de decisiones se logró reducir el número de aplicaciones entre un 20 y un 40% en el 89% de las parcelas ensayadas.

El impacto estimado en los objetivos de este proyecto para los 16.500 viticultores y las más de 500 bodegas que componen el sector vitivinícola riojano es reducir al menos en un 20% las aplicaciones de productos fitosanitarios por parte de la mitad de los viticultores puesto que eso supondría un ahorro económico aproximado de un 1.100.000 € al año, y medioambiental de 9.538 litros de producto fitosanitario.

En base a los resultados de esta campaña parece factible poder lograr este impacto con la ayuda de modelos predictivos.

No obstante, el escaso ataque registrado en todos los testigos hace pensar que el número de tratamientos necesarios para controlar la enfermedad podría haber sido aún menor.

Este proyecto ha sido cofinanciado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, el Programa de Desarrollo Rural (PDR) del Gobierno de La Rioja y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural y promovido por Grupo Rioja con la participación de Bodegas Ramón Bilbao, Bodegas del Medievo, Bodegas Patrocinio, Bodegas Aradón, la Federación de Cooperativas Agrarias de La Rioja (FECOAR), el Servicio de Información Agroclimática de La Rioja (SIAR), el Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV) y Encore Lab.

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